El 7 de octubre de 1849 murió el maestro de la literatura de terror, Edgar Allan Poe. Su muerte tuvo lugar en Baltimore (Estados Unidos). Días antes, fue visto en estado de delirio caminando por las calles de esta ciudad, pero hasta el día de hoy su muerte continúa siendo un misterio.

El joven Allan Poe estudió en la Universidad de Virginia, posteriormente trabajó como periodista en Boston donde utilizó el seudónimo de «Henri Le Rennet». Debido a sus escasos recursos económicos, para subsistir se enlistó en el ejército, para lo cual falseo su edad y se cambió el nombre a «Edgar A. Perry».

En su obra permea el tema de la muerte, por ejemplo en «La verdad sobre el caso del señor Valdemar», Poe hace alusión a la descomposición de cadáveres y el entierro prematuro. Otros rasgos que caracterizan la obra del autor son los sentimientos de culpa, autocastigo, la claustrofobia, y lo desconocido.

Edgar Allan Poe es conocido como el padre del cuento de terror psicológico. Además es precursor del cuento detectivesco con sus obras «Los crímenes de la Morgue» (1841); «La carta robada»; y «El escarabajo de oro».

El escritor argentino Julio Cortázar llegó a realizar una clasificación de la obra de Edgar Allan Poe, la cual expuso de la siguiente manera: Cuentos de terror; sobrenaturales; metafísicos; analíticos; de anticipación y retrospección; de paisaje; y grotescos.

Algunas de sus obras más destacadas se presentan a continuación:

  • La caída de Usher (1839)
  • El misterio de Marie Roget (1843)
  • El escarabajo de oro (1843)
  • El cuervo (1845)
  • Las campanas (1849)