La semana pasada el equipo de Famosos (Rojo) perdió a dos integrantes, la clavadista olímpica Carolina Mendoza, quien se fracturó una costilla en un circuito, y el jugador de americano, Carlos Martell, quien fue eliminado.

Ambos platicaron con este medio sobre la experiencia vivida en el reality deportivo que transmite Azteca Uno de lunes a viernes a las 19:30 horas.

Caro —como le decían de cariño sus compañeros—, aseguró ya sentirse mejor, aunque todavía toma medicamentos. Dijo que salir por una lesión le causó frustración. “Yo esperaba salir en enero o febrero, ser mínimo semifinalista, así que fue una frustración grande, estuve triste unos días pero también ya contenta por estar de nuevo con mi familia, eso me tranquilizó”.

Entre los planes de esta atleta está retomar sus entrenamientos, pero tendrá que esperar unas tres semanas más para recuperarse totalmente.

“Quiero prepararme para los selectivos de Juegos Olímpicos, en abril es mi primer selectivo, entonces estoy a muy buen tiempo para tener una buena preparación”.

A pesar de la experiencia que vivió, fue contundente al declarar que repetiría la experiencia sin pensarlo. “Participar me dejó un crecimiento personal importante, además el corazón de mucha gente que me ha escrito a mis redes para demostrarme su afecto, salí como ganadora, al menos así me siento, porque es una experiencia única”.

APROVECHA LA OPORTUNIDAD

Por su parte, Carlos Martell dice que los tiempos de Dios son perfectos. El atleta sólo se mantuvo dos semanas en Exatlón.

“Mi salida la tomé de la mejor forma, estoy contento, sé que fue poco tiempo pero fue una experiencia muy buena y bonita para mí, crecí mucho como persona”.

Dentro del reality también participa su hermano, Keno, quien pertenece al equipo de Contendientes (Azules). “Fue muy difícil estar en equipos diferentes, pero viéndolo de una manera madura, pienso que nos ayudó muchísimo a los dos, a descubrir que el amor y el cariño que nos tenemos a pesar de colores diferentes es mucho más fuerte que eso”.

Se sinceró al decir que le hubiera encantado pertenecer al equipo de su hermano. “Me hubiera gustado vivir esta experiencia junto a él, pero cuando entré al equipo Rojo me puse la camiseta, la adaptación es dura, no es nada fácil llegar nuevo, ellos que ya llevan tres meses y conocen los circuitos a la perfección y yo estaba adaptándome, pero sé que los tiempos de Dios son perfectos”.

Reconoció que no fue necesario hacer casting, como otros atletas lo hacen para formar parte de Exatlón. “Fue una oportunidad que se me presentó y claro que la tomé. Fue una invitación imprevista, pero yo soy deportista, todos los días tengo mis entrenamientos, tengo dos años que terminé de jugar futbol americano así que me sentía preparado”.