Ciudad de México.– Una sema­na fue lo que le duró a Maria­no Razo la experiencia llamada Exatlón.

El gimnasta ingresó junto con el peleador de artes marciales mixtas, Marco Beltrán y, a pesar de haber tenido un mejor desempeño que Beltrán, Razo no fue elegido por el equipo Azul, que tenía el derecho de elegir a quién sumarían a sus filas.

“Desde que llegué tenía más ganas de estar con los rojos que con los azules, veía a los rojos más unidos, y cuando gané pen­sé que el azul me elegiría, pero cuando eligieron a Marco me emocioné, igual sí me sacó de onda que no me hayan elegido a mí, pero me puse feliz en ese mo­mento”, confiesa Razo, quien califica su participación dentro del reality show como aceptable.

“Considero que lo hice bien, en relación a todos los demás que ya llevaban seis semanas adentro. Me ponían contra Irving (Acosta), que decían era el más rápido e íbamos parejos”.

A pesar de su aceptable des­empeño, el atleta de 19 años fue nominado por Patricio Araujo para disputar el duelo de eliminación ante Aristeo Cazares, de­cisión que el gimnasta considera injustificada.

“Sinceramente no me pareció del todo justo, porque durante la semana no le di la misma can­tidad de veces que todos ellos, pasé menos veces, y aun así hice los mismos puntos que Patrick (Loliger), entonces creo que pu­dieron mandarlo a él o tal vez a otro, yo creo que no era mi mo­mento todavía”, asevera Razo Padilla, quien cree que Pato tomó esta decisión por tratarse de los dos integrantes con menos tiem­po dentro del equipo Rojo.

“Sí es una razón, porque to­dos ellos comenzaron desde el principio, juntos fueron cono­ciéndose, haciéndose amigos, un equipo, y nosotros que llegamos después, igual te sientes parte del equipo, pero aun así un poco separado.

“Es por lo mismo que me llevé muy bien con Aris, porque éra­mos los nuevos, y qué coinciden­cia que Aris y yo, que fuimos los nuevos, fuimos los nominados, entonces sí afecta llegar des­pués que todos”

Y fue esa amistad con el her­mano de Ernesto Cazares, gana­dor de la primera edición del Ex­talón, la que complicó aún más ese duelo por la supervivencia dentro de la competencia.

“Sí claro, a lo mejor me hubie­ra sido más fácil contra alguien más, pero siento que fue una competencia bastante sana, amigable, y la verdad no me quedé con rencor porque me haya ganado”, acepta.

Ya en retrospectiva, Maria­no considera que de haber sido elegido en un principio por el equipo Azul, seguiría dentro del programa.

“Sí, eso sí, ahorita que lo pien­so es probable que si hubiera estado en el Azul, seguiría adentro, porque desde el primer día que competí contra Marco, las dos veces le gané”.

Un ejemplo para Razo fue lo hecho por Daniel Corral, tam­bién gimnasta, que tuvo una par­ticipación destacada en la prime­ra edición del Exatlón, para darle más exposición a su disciplina.

“Sí, me hubiera gustado se­guir el camino que dejó Daniel Corral, demostrar que yo tam­bién podía, para que la gente vea que la gimnasia es un depor­te padre, donde puedes agarrar velocidad y habilidad.

“De hecho eso es lo que me hace sentir mal, él tampoco llegó desde el principio y llegó hasta el final, pero haber salido a la semana, sí me hace sentir mal”, cuenta.

SUEÑO DE TRES PISTAS

El joven gimnasta, ganador en dos ocasiones del Premio Estatal del Deporte en Morelos, entidad donde radica, tuvo una lesión hace un año mientras entrena­ba el salto de caballo, algo salió mal y cayó de cabeza, “me frac­turé los ligamentos de la quinta y sexta cervical, me operaron y me pusieron una placa, dos va­rillas y ocho clavos”, relata Ma­riano quien después de salir del reality show, competencia que aprovechó para probar si estaba recuperado de su afectación, ya tiene puesta la mira en sus objetivos deportivos.

“En enero espero empezar con la gimnasia, volver a empe­zar, irme recuperando, tener el nivel que tenía antes, porque ahorita no puedo competir con los demás que me llevan un año de ventaja.

“Voy a intentar ponerme al nivel lo más rápido posible para llegar a Panamericanos y con­seguir mi clasificación para los Juegos Olímpicos Tokio 2020”, refiere el capitalino, quien tras su etapa como atleta de alto rendimiento, tiene una meta por cumplir.

“Me gusta mucho el deporte, estar activo, después de la gimnasia, me gustaría entrar al circo. Me gustaría estar en el Cirque Du Soleil”, un sueño dorado para un gimnasta que tiene un futuro prometedor.

Vuelta

El joven atleta descarta re­gresar al Extalón si se lo pi­dieran, por lo menos no en esta temporada.

“Digamos que ya pasó lo que tenía que pasar, y otra vez re­gresar me sentiría muy sepa­rado, si acaso me gustaría en el siguiente programa, pero des­de el principio”.

SIN RENCOR

A pesar de la polémica decisión que tomó Patricio Araujo res­pecto a Mariano, éste no tiene resentimientos. “Ninguno me cae mal, desde que llegué lo veía (a Patricio) muy bien, y co­mo capitán apoyaba, sólo que sí al final no me agradó que ha­ya hecho eso, pero mala perso­na no es”.

Familia deportista

Mariano y su hermano Patri­cio son gimnastas, disciplina a la que llegaron después de pro­bar otros deportes. “A nosotros toda la vida nos ha gustado el deporte, mi papá de joven hizo gimnasia, no en alto rendimien­to como nosotros, más bien como hobby, pero lo practi­có, pasamos por el Taekwondo, Natación, hasta que llegamos a la Gimnasia y nos gustó”.