Arantxa Sánchez Vicario fue la mejor tenista del mundo en la década de los 90, pero hoy fuera de las canchas vive momentos complicados al revelar que se está divorciando del empresario Josep Santacana, a quien acusa de haberla traicionado y quitado gran parte de sus ganancias.

En una entrevista para la revista Hola, Sánchez Vicario contó su verdad, donde aseguró que Santacana ha sido una persona maquiavélica que la alejó de su propia familia y que incluso contribuyó para que demandará a su hermano y su padre: “Lo que le hice a mi hermano Javier, influenciada por mi entorno, no tiene nombre y es normal que no quisiese saber nada de mí. Desde aquí aprovecho para pedirle disculpas”.

“Lo doy todo y me peleo por él, le doy m i vida… y él me traiciona, me engaña y me quita todo. No tenemos relación. No hablamos, solo cuando llama, le paso el teléfono a mis hijos y nada más. Su traición es tan profunda que la cicatriz no se curará nunca”, apuntó.

Arantxa Sánchez Vicario asistió a dos Juegos Olímpicos: Barcelona 1992 y Atalanta 1996, donde conquistó medallas de bronce y plata tanto en singles como en dobles.

Sobre su divorció, abundó que nunca pudo despedirse de su padre, pues el día del velorio su hermano no la dejó ingresar, por la enemistad que tenía con Santacana: “Acusé y fui injusta con mi padre. Me hubiese gustado pedirle disculpas, despedirme diciéndole lo mucho que lo quería”.

“No puedo despedirme de mi padre porque no me dejan. Mis hermanos me han vetado, así que si no me veis en el funeral, es porque no quiero montar ningún espectáculo”, publicó en 2016 la revista Hola.

Según declaraciones de Santacana él también ya espera que se dé el divorcio, pues desde hace más de un año está la demanda, mientras que Sánchez Vicario lo acusa de haberse ido a vivir con su novia después de quitarle gran parte de sus ganancias obtenidas como deportista, donde alcanzó el número uno del mundo: “Perdonar todo lo que está haciendo para dañarme. La persona que he descubierto no es de la que me enamoré”.