Con una pobre entrada de 23 mil aficionados, México venció 3-1 a Panamá para seguir invictos en el certamen regional de selecciones.

La segunda cita para el Tri en la Nations League Concacaf tuvo como escenario el Estadio Azteca y como sinodal a Panamá. El arranque, como era de esperar, fue con un dominio absoluto de México. La pelota circuló por los botines es de los 11 jugadores nacionales sobre el césped y creando peligro desde los primeros minutos.

El primer atisbo de alegría para la grada fue al minuto ocho, cuando el arquero panameño dejó el balón a la deriva en su área chica y lo empujó tras el rechace. El abanderado confirmó la posición adelantada y el marcador siguió sin presentar movimiento.

Los jugadores mexicanos no cesaron con la idea ofensiva y al minuto 27 llegó el momento de explosión para la grada una jugada colectiva que tomó en última instancia Alvarado, quien puso el balón al fondo del arco caballero mediante un zurdazo.

Los panameños tuvieron pocas oportunidades, pero en una de esas escasas situaciones llegó lo inesperado. Una escapada por la banda derecha de parte de Panamá culminó en un centro que sin mayor peligro fue intervenido por Salcedo, quien contó con la mala fortuna de enviar el balón hacia la portería custodiada por Gudiño. El de Chivas no pudo evitar que el esférico pasara la línea y el juego se empató al 41’.

El complemento presentó poco futbol, pero dejó un saldo lamentable para México. Hirving Lozano recibió una dura falta, y cuando estaba revolcándose, Ayarza lo pisó en el tobillo derecho, y el del Napoli salió en camilla con un gesto de mucho dolor.

Con el juego empatado a uno, y con JJ Macías en la cancha en lugar de Lozano, México tuvo una refrescada a la ofensiva, y el del León se quitó a dos rivales dentro del área para meter un trallazo que perforó el arco de Luis Mejía.