CIUDAD DE MÉXICO.-El Clausura 2015 es histórico: tras cinco jornadas disputadas en el campeonato, todos los entrenadores que comenzaron la competencia permanecen en su puesto, algo que no ocurría desde hace 17 torneos.

A punto de iniciar la sexta fecha y pese a tratarse de un certamen en el que se decide el descenso, las directivas de los 18 equipos del futbol mexicano han decidido apostar por la continuidad del director técnico con el que iniciaron la justa, un acontecimiento que no sucedía desde el Apertura 2006.

En dicho torneo, el primer despido se dio hasta la jornada 6 cuando los Tiburones Rojos de Veracruz decidieron darle las gracias a Víctor Manuel Vucetich, tras sufrir una aparatosa derrota en manos de San Luis por marcador de 4-0, por lo que la cabeza del ‘Rey Midas’ fue la primera en rodar en ese semestre.

De los 17 torneos que han precedido al actual, tras seis jornadas disputadas, 33 entrenadores han perdido sus empleos, dato que arroja un promedio de casi 2 técnicos cesados en cada primer tercio de competencia en México.

En ocho de esos certámenes, en seis jornadas solamente habían despedido a un entrenador, pero en dos ocasiones cuatro técnicos fueron cesados antes de dirigir el séptimo encuentro.

Las directivas no son famosas por su paciencia, y menos en el futbol azteca, por lo que resulta insólito que los estrategas que comenzaron el certamen dirijan una tercera parte del torneo.

Diego Alonso de Pachuca, Antonio Pizzi de León, Ignacio Ambriz de Gallos, Carlos Barra de Rayados y Alfredo Tena de Monarcas son algunos de los entrenadores que tienen mayor presión debido a los raquíticos resultados que han obtenido hasta ahora, circunstancia que se comprueba al verlos en la parte baja de la tabla general.

La incidencia de despidos a los directores técnicos ha venido a la baja, lo que permite, en teoría, lograr una mayor efectividad a mediano y largo plazo, debido a que los jugadores conocen la idea de juego; aunque en situaciones de descenso como la están viviendo Puebla, Leones Negros y Chivas ¿qué tan bueno será apostar a esa continuidad?