(Agencias) El exjugador Cuauhtémoc Blanco dio su punto de vista con respecto a la forma de jugar del América, y destacó que La Volpe ha tenido equipos que juegan bien, sin embargo los de Coapa llevan tiempo sin realizar un buen funcionamiento en el campo.

Para el eterno 10 azulcrema, el Bigotón carga con la culpa en el mal desempeño del cuadro americanista, sin embargo acusa a Ricardo Peláez de todo, y señala que si él fuera dueño del club, lo sacaría de la presidencia.

“La Volpe tenía grandes equipos y los hacía jugar bonito y el América no juega a nada… Yo, si fuera el dueño, sacaría a Peláez. Él hizo las contrataciones, él trajo a los jugadores. Es como siempre he dicho, tú como entrenador, aunque tengas a un directivo, tienes que traer a tus jugadores”, dijo Blanco Bravo en entrevista con TDN

Además, Cuauhtémoc reveló que el mismo Peláez fue el encargado de impedir su regreso al América para vivir su última campaña como profesional portando la camiseta azulcrema, debido a que le robaría reflectores a Miguel Herrera.

“Todo comenzó el día que yo hablé con el dueño del equipo (Emilio Azcárraga Jean) para retirarme del América cuando estaba empezando el Piojo. Me fui feliz después de esa plática porque me dijo ‘te hablará Peláez’.

“Me llama por teléfono y me dice te tengo una mala noticia, no entras en planes. No entras en el sistema del Piojo y tenemos otros proyectos”, recordó el exfutbolista en palabras para TDN.

El hoy alcalde de Cuernavaca, reveló que su fuerza mediática fue la causante de que el actual presidente deportivo de las Águilas le negara llegar a la escuadra de Coapa.

“Le dije: ‘no importa, yo hago grupo aunque no juegue’. Él me respondió ‘Si no te metemos la gente se va a alborotar y le vas a quitar protagonismo al Piojo'”, explicó Cuauhtémoc mexicano.

Blanco reveló que tiempo después conversó con Miguel Herrera y él le aseguró que la decisión la tomó exclusivamente Ricardo Peláez, por lo que la buena relación que tenía con el directivo del América se terminó.

“Platiqué con Miguel Herrera y me dijo: ‘no es cosa mía, es de Ricardo Peláez’. Me llavaba muy bien con Peláez, muy pesado”, finalizó.