Fueron restaurados casi 3 mil metros cuadrados de pavimento dañado en la ciudad dentro del programa intenso de bacheo que arrancó en días pasados el alcalde Miguel González Salum tras el paso de la depresión tropical “Ingrid”, que dejó severas afectaciones en vialidades de esta capital y caminos vecinales del área rural.

“En los primeros cuatro días logramos rehabilitar 2 mil 913 metros cuadrados de asfalto en 1,156 puntos de bacheo en la ciudad y vamos por otros 3 mil metros más al cierre de la administración”, informó el alcalde victorense, al destacar que fueron atendidas como una prioridad las principales avenidas que atraviesan prácticamente toda la ciudad.

Dijo que se trabajó en esta primera etapa en las calles Alberto Carrera Torres, Berriozábal, Michoacán y Carlos Adrián Avilés, en las calles 8, 9 y 16, desde el entronque de la carretera a Monterrey hasta la altura de la colonia Guadalupe Mainero, en los boulevares Adolfo López Mateos, Fidel Velázquez, Guadalupe Victoria y José Sulaimán Chagnón.

Señaló que en el transcurso de la presente semana los trabajos se continuarán en unos 1,500 puntos de bacheo en accesos a las colonias, en vialidades secundarias y aquellas con mayor afluencia vehicular de la capital tamaulipeca, estimando que se cubrirá un perímetro de 3 mil metros cuadrados de pavimento afectado por las lluvias.

Destacó Miguel González Salum que para alcanzar esta cobertura en el servicio, fueron activadas 20 cuadrillas de trabajadores, unas 100 personas, que trabajan en distintos horarios y en diferentes puntos de la ciudad agilizando los trabajos con la maquinaria necesaria.

Asimismo informó el alcalde victorense, que se intensificaron los trabajos de mantenimiento en los accesos alternos a la colonia Moderna donde el vado de entrada quedó prácticamente intransitable: atendimos inmediatamente las vialidades que conectan esta colonia con el planetario y con la planta de rebombeo en el lado sur como salidas alternas, dijo.

En el área rural del municipio, señaló el presidente municipal que una vez evaluados los daños que dejó en este sector las abundantes lluvias de la depresión tropical “Ingrid”, se procedió a rehabilitar los caminos vecinales a los ejidos La Peña y Fuerte de Portes Gil, esté último que había quedado incomunicado por el derrumbe del vado de acceso sobre el río.