Durante los tres primeros meses del año se registraron 17 mil 334 nacimientos en Tamaulipas. De acuerdo a las consultas prenatales y el control que se tiene de las mujeres embarazadas, se contempla que durante o el 2015 nazca un promedio de 59 mil nuevos tamaulipecos y tamaulipecas, a quienes se les otorga toda la atención para su sano crecimiento.

“Se ha dado prioridad a la salud de los menores a través del programa “Niñez y adolescencia protegidas” y a sus madres mediante “Mujeres plenas”, sin desatender al resto de los grupos como varones y adultos mayores”, señaló Norberto Treviño García Manzo, Secretario de Salud.

El funcionario reveló que de los nacimientos registrados en el primer trimestre de este año, ocho mil 982 son hombres y ocho mil 352 son mujeres, en quienes se aplican de inmediato programas preventivos como atención del recién nacido, desarrollo infantil, vacunación, control del niño sano, prevención y control de enfermedades diarreicas, infecciones respiratorias agudas y detección oportuna de cáncer, principalmente.

“Desde el inicio de su administración en 2011, se puso en marcha la estrategia “Familias Saludables” para dar atención integral y diferenciada a niños, adolescentes, mujeres, varones y adultos mayores”, puntualizó Treviño García Manzo.

Por ser el presente y el futuro de Tamaulipas, el programa “Niñez y adolescencia protegidas” busca alcanzar el máximo desarrollo de sus capacidades mediante la atención integral al menor de 5 años; alimentación balanceada; salud integral del adolescente con énfasis en la prevención del embarazo y las enfermedades de transmisión sexual; vacunación universal y promoción de estilos de vida saludables.

“A los nuevos padres, mujeres embarazadas y sus parejas, se les imparten pláticas y temas de orientación sobre lactancia materna, con énfasis en los 15 municipios considerados dentro de la estrategia Cruzada Nacional contra el Hambre”, añadió.

Es tal la importancia de la alimentación con leche materna, que los niños presentan menor mortalidad, menor frecuencia y gravedad por diarrea, infecciones respiratorias y de la piel; además, presentan menor número de infecciones agudas como otitis media, meningitis e infecciones del tracto urinario.

El responsable de la política estatal de salud refirió que los menores amamantados así presentan menor obesidad durante la niñez, la adolescencia y la edad adulta, tienen mayor coeficiente intelectual, menor riesgo de diabetes, asma y leucemia.

Por su parte, la madre que ofrece lactancia materna tiene menor riesgo de hemorragia postparto, acelera la recuperación del peso previo al embarazo y disminuye el riesgo de diabetes, cáncer de mama y ovario.

Finalmente, Treviño García Manzo destacó que la lactancia materna se asocia con ahorros familiares importantes, como la compra de formulas lácteas, consultas médicas y medicamentos; las empresas se benefician económicamente por un menor ausentismo laboral materno y una mayor productividad de madres lactantes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la lactancia materna sea exclusiva, al menos, durante los primeros seis meses de vida, y podrá mantenerse hasta los dos años si la madre y el niño lo desean.