Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El gobierno de Tamaulipas otorgó este año la presea a Esther González López por su trayectoria como creadora, promotora e impulsora del arte plástico durante 50 años.

Esther González López nació en el puerto de Tampico en el año de 1936. Estudió en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Desde 1970 ha exhibido su obra en prominentes galerías de arte de México, Cuba, Italia, Suiza, Chile, Estados Unidos, Holanda, Venezuela, Bulgaria, Serbia, India, entre otros.

Obtuvo el premio de grabado del Salón de la Plástica Mexicana en 1971; el segundo premio de la exposición El árbol y el bosque en el grabado, del INBA en  1978; el premio de pintura del Salón de la Plástica Mexicana en 1985; el premio de dibujo del Salón de la Plástica Mexicana en 1988; el premio de pintura Mazatlán en 1991 y el premio de pintura Arte de Monterrey en 1991, desde el año 2006 es miembro honorario del Centro de Investigación de Arte y Cultura Ortodoxa San Miguel Arcángel en el Centro de Lectura Nacional Dobri Voynikov en Shumen, Bulgaria.

Durante una entrevista sobre el trayecto de su trabajo, anécdotas y memorias, Esther platica que en 1958 entró a estudiar a la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Nuevo León en donde encontró su entorno apropiado para vivir, para ser y convivir con sus compañeros. Tanto fue su apego a estas personas que compartían la misma visión y el lenguaje visual que encontró a su pareja, “ahí conocí a los que hasta la fecha siguen siendo mis amigos, mis compañeros. Estoy casada con uno de estos amigos pintores. Ahí conocí a Guillermo Ceniceros, pintorazo, muralista número uno de este país. Los dos hemos ido de la mano, en el trabajo, cada quién en su espacio, porque trabajamos individualmente”.

Esther González explica como su trabajo es colectivo con los espectadores, “uno trabaja en solitario, estructura, busca el equilibrio, en colores, en formas. Es mi manera de comunicarme con los demás, para que participen de esto que a mí me gusta”.

Sobre las acciones de Gobierno que se instrumentan como fuerza generadora del tejido social argumentó, “estoy totalmente de acuerdo. Porque ante cualquier adversidad que tengamos, si le anteponemos la educación, el arte, podemos tener una fuerte base para educar a los jóvenes”.

La Medalla Luis García de Arellano consiste en un tejo de oro pendiente de una cinta de seda para fijarse al cuello. En el diseño de la presea figuran alusiones relativas a Don Luis García de Arellano, el Escudo de Tamaulipas y el Congreso del Estado. La presea implica también el otorgamiento del diploma correspondiente que será suscrito por los integrantes de la Mesa Directiva del Congreso y la entrega de un estímulo económico. Sobre esto la artista mencionó que, “primero no me lo esperaba, segundo es un gran compromiso para mí y tercero es un reconocimiento que me hace tener larga vida”.

El trabajo de la artista visual tampiqueña está representado por cada una de las obras que ha expuesto en los museos y galerías, así como también en los trabajos plasmados en diferentes edificios de la República Mexicana. Sobre sus proyectos futuros, Esther comenta que se encuentra, “esperando que haya una relación, un dialogo entre mi trabajo y todo el campo cultural que está representado en esta presea. Lo que sigue es trabajar en un mural que se está elaborando en cerámica para la Universidad Autónoma de Nuevo León y participaciones colectivas,

ejb