La Secretaría de Salud, a través de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS), protege la salud de más de 133 mil habitantes de 38 localidades afectadas por el paso del huracán Ingrid con acciones intensivas de saneamiento, muestreo de alimentos y verificación de albergues.

Raúl Terrazas Barraza, encargado de despacho de la COEPRIS, señaló que las nueve brigadas de verificadores fueron enviadas antes del impacto del meteoro a los municipios de Tampico, Madero, Altamira, Aldama, Soto la Marina, Victoria, Padilla, Jiménez y Abasolo.

Refirió que se mantiene vigilancia sanitaria en estos municipios y de acuerdo a la instrucción del titular de la dependencia, Norberto Treviño García Manzo, se monitorea la presencia de cloro residual en el agua de consumo y se muestrean los alimentos que se otorgan a las personas albergadas en los diferentes refugios temporales.

A la fecha se han verificado 37 albergues, 360 monitoreos de cloro residual, 510 pláticas de manejo de alimentos y saneamiento básico, también se han efectuado 21 muestreos de alimentos y agua, se entregaron 3 mil 440 frascos de plata coloidal para desinfectar el agua de consumo humano, así como 86 kilogramos de pastillas de cloro.

Destacó las acciones de monitoreo de cloro residual en las redes de distribución de agua, pláticas de fomento sanitario con los manejadores de alimentos, tanto los que abastecen a los albergues como aquellos que trabajan en restaurantes que estuvieron abiertos durante y después de la contingencia.

Respecto a los alimentos, las muestras que se toman son enviadas al Laboratorio Estatal de Salud Pública, donde se determina si existen o no patógenos que puedan ocasionar daños a la salud.

Finalmente, dijo que al disminuir las lluvias, se iniciaron las acciones de saneamiento básico en las comunidades, desinfectantes de agua como plata coloidal, pastillas de cloro y además se ha llevado a cabo el encalamiento de 139 focos de infección y entregado más de 550 kilogramos de cal para aplicar en los patios y aquellos animales muertos a consecuencia de las lluvias, a fin de evitar la propagación de enfermedades.