“Alea jacta est” reza una inscripción en La rueda de la fortuna, obra del muralista capitalino Ariosto Otero que narra en las paredes del edificio El Moro la historia de la Lotería Nacional. En efecto, como sugiere la frase, la suerte estaba en el aire la noche del 18 de septiembre, cuando la obra de otro muralista, esta vez el tamaulipeco José Reyes Meza, engalanaba cada uno de los billetes del sorteo Gordito que llevaron por toda la república el emblema de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) junto con el deseo de buena fortuna.

Fueron, en total, cuatro millones de “cahitos” en las dos series del sorteo Gordito por Terminaciones No. 199 los que, distribuidos para su venta en todo el territorio nacional, difundieron un fragmento del mural Sol de proteínas, el hombre, la ciencia y la industria, del maestro Reyes Meza, distinguido artista plástico tampiqueño que dejara en la alma máter constancia de su genio con dos murales ubicados en los centros universitarios de Victoria y Tampico. Así, en el marco del 63° aniversario de su fundación, que se celebra en septiembre, la UAT se sumó al selecto grupo de universidades que han visto impresa su identidad en un billete de lotería. Otras han sido las de Guanajuato, Chapingo y Nuevo León.

La noche señalada, el rector José Ma. Leal Gutiérrez llegó al legendario edificio de Reforma No. 1 acompañado del secretario de Vinculación y Extensión, Juan Salinas Espinoza; el secretario Académico, José Suárez Fernández, otros funcionarios de la UAT e invitados especiales. En el Salón de Sorteos lo esperaba el gerente de Planeación Institucional y Relaciones Internacionales de la Lotería Nacional para la Asistencia Pública, Humberto Zolezzi Carbajal, en representación de la directora general, María Esther Sherman Leaño.

“Es un privilegio emitir un billete alusivo a la UAT como un reconocimiento a su trayectoria, a su labor de brindar educación como una universidad con estándares de calidad elevados”, dijo Zolezzi Carbajal. Y remató con conocimiento de causa, por ser originario de Matamoros: “No podríamos entender la prosperidad de Tamaulipas sin la presencia de una universidad fuerte y de gran prestigio como la que hoy festejamos”.

En su turno frente al micrófono, el rector Leal Gutiérrez dijo que en esos boletos los mexicanos pudieron distinguir “ese rasgo de los tamaulipecos y de nuestra universidad, el rasgo de la cultura, de la grandeza de nuestra casa de estudios. Sobre todo, también el esfuerzo de cada uno de los universitarios que han hecho posible que en más de 60 años de existencia nuestra universidad pueda tener todavía estas grandes oportunidades en nuestro país”.

Acabadas las palabras entraron los niños gritones y su solo saludo formó una sinfonía dentro del salón. Tocó al rector dar el campanazo para que las esferas se echaran a rodar, convocando a los 10 millones de pesos en juego. Las bolitas se agitaron dentro de las esferas. Alea jacta est: la suerte estaba en movimiento, y antes de acabar la noche cambiaría la vida de un oaxaqueño y un capitalino, los felices dueños del billete 19486 en sus dos series, quienes por siempre recordarán a la Universidad Autónoma de Tamaulipas.