¿Fue un atentado? ¿Una operación para mostrar la vulnerabilidad de Nicolás Maduro? ¿Un montaje? Las interrogantes abundan tras el incidente con dos drones supuestamente cargados de explosivos que detonaron cerca del mandatario.

¿Sorpresa o no?

El gobierno socialista y la Fiscalía consideran como una tentativa de magnicidio la detonación de un dron cargado con un kilo de explosivo C4 cerca de la tarima en la que Maduro encabezaba una parada militar, el sábado en Caracas.

‘Fue un intento no solamente de magnicidio, pudiera calificarlo como un intento de una masacre, porque el objetivo era alcanzar (…) la tribuna presidencial, todos hubiéramos volado’, denunció este lunes el fiscal general, Tarek William Saab, invitado al acto y de linea oficialista.

El gobierno asegura que ese aparato fue ‘desorientado’ por las autoridades con inhibidores de señal evitando que explotara en la tribuna.

Pero no aclaró si la detonación fue controlada por las fuerzas de seguridad, si fue espontánea o si la ocasionaron quienes manipulaban el aparato.

El otro dron perdió el control e impactó contra un edificio de viviendas, según el parte oficial.

Por los hechos, de los que Maduro culpa a la oposición y al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, hay seis detenidos, cuya identidad se desconoce, y siete militares heridos.

Algunos analistas consideran que lo ocurrido sorprendió a Maduro -quien se ve desorientado tras la detonación- y a los militares. En la transmisión oficial se observa cómo, tras el segundo estallido, los uniformados corren asustados.

‘El gobierno simularía un atentado para justificar represión, pero los militares fueron vistos corriendo. No sería el efecto buscado’, dijo Carlos Delgado, director del Centro de Investigación de la Comunicación de la Universidad Católica Andrés Bello.

¿Oportunismo del gobierno?

Otros expertos consideran que no hubo un atentado, sino una serie de coincidencias que el gobierno busca capitalizar como un intento de magnicidio.

Fernando Ochoa Antich, ex ministro de Defensa, asegura tener información de que un artefacto desconocido explotó en un apartamento cercano al desfile, sorprendiendo a Maduro y a los militares.

‘Mientras ocurrió esa explosión, había un dron de (la televisora estatal) VTV grabando el acto y los francotiradores (militares) le dispararon tras el estruendo. El dron cayó y se dio la estampida’, indicó Ochoa.

Jorge Septién, experto en seguridad internacional y terrorismo, dijo a CNN que es posible que el círculo de seguridad de Maduro detonara el dron ‘antes de llegar al destino’.

‘Las cámaras grabaron a los militares corriendo y a los escoltas cubriendo a Maduro. Para el gobierno, esa imagen es terrible y aprovecha para usar la tesis del atentado’, acotó Ochoa.

El sábado, el fiscal sostuvo que el dron que explotó frente a la tribuna era el que realizaba la grabación oficial del acto. ‘Pude observar cómo el dron que filmaba los hechos explotó’, dijo a CNN.

¿Maduro vulnerable?

Otros barajan la hipótesis de que sí se atacó con drones el acto de Maduro, pero solo para demostrar su vulnerabilidad y la de los militares de la Guardia Nacional, que celebraban su aniversario.

‘Parece que la acción fue concebida no para matar a nadie, sino para sumar apoyo a la ‘rebelión’. Una acción táctica. Si fue así, tuvo éxito en demostrar la vulnerabilidad del gobierno’, dijo una fuente política que pidió anonimato.

Un supuesto grupo de militares y civiles rebeldes, que se define como Movimiento Nacional Soldados de Franelas y hasta ahora desconocido, se atribuyó el ataque.

‘Podría tratarse de un grupo minoritario’, apuntó la fuente.

¿Montaje para distraer?

Pero hay quienes consideran que lo ocurrido fue un ‘montaje’ del gobierno para desviar la atención de la crisis económica, con una inflación que podría llegar a 1,000,000% este año, según el FMI.

‘No hubo atentado. Al gobierno se le está yendo de las manos la situación económica, recurren a este libreto para desviar la atención. Es copia del libreto de Fidel Castro, quien siempre denunciaba atentados’, dijo el capitán retirado y exsenador Carlos Guyón.

Guyón aseguró que si un kilo de C4 hubiese explotado cerca de la tarima ‘la cantidad de muertos hubiese sido alta’.

‘Un kilo de C4 es más que suficiente para destruir la tarima completa’, señaló el capitán retirado, quien acompañó al fallecido expresidente Hugo Chávez en un fallido golpe de Estado en 1992, y luego se convirtió en su adversario.

Maduro ha denunciado varios planes de magnicidio y golpe de Estado, sin ofrecer pruebas.

‘Si el gobierno lo planeó para hacerse el mártir, salió muy mal, porque muestra a un grupo muy temeroso’, apuntó Septién.