(Agencias)

El jefe de las Fuerzas Armadas de Egipto y ministro de Defensa, Abdelfatá al Sisi, ha confirmado su dimisión de todos los cargos militares que ostenta y ha anunciado su candidatura para las próximas elecciones presidenciales.

La legislación egipcia no permite que los militares entren en política, por lo que Al Sisi debía renunciar a sus cargos ministeriales y colgar el uniforme para ser candidato presidencial, algo que se daba por seguro desde hace varios meses.

Al Sisi, de 59 años y favorito para los próximos comicios, ha comparecido públicamente después de que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas entregase formalmente su renuncia al presidente interino del país, Adli Mansur.

«Es la última vez que me veréis vestir este uniforme. Tuve el honor de vestirlo para defender a la nación y hoy lo dejo también para defender a la nación», ha dicho Al Sisi, que pone fin así a una etapa de 45 años en las Fuerzas Armadas.

En su mensaje, el líder del golpe de Estado que derrocó en julio de 2013 al entonces presidente, Mohamed Mursi, ha subrayado que el país se enfrenta a una «misión muy difícil», si bien al mismo tiempo ha admitido que no puede «hacer milagros».

«Egipto es rico por recursos y población pero depende de las donaciones y la ayuda. Esto no es aceptable. Egipto se merece algo mucho mejor», ha subrayado Al Sisi. Entre las prioridades, ha citado la necesidad de facilitar el acceso al empleo, la educación o la sanidad, así como recuperar de nuevo «la producción en todos los aparatos del Estado».

TERRORISMO

Al Sisi, que aún debe formalizar su candidatura, también ha alertado de la «amenaza» que suponen los «terroristas» y ha prometido trabajar para lograr un Egipto «libre de miedo».

El golpe militar de julio de 2013 supuso el inicio de una persecución contra el movimiento islamista Hermanos Musulmanes, ahora proscrito por unas autoridades que lo catalogan como grupo terrorista. Esta misma semana, un tribunal condenó a muerte a más de medio millar de islamistas por su responsabilidad en la muerte de un policía.

Sobre potenciales candidatos, Al Sisi ha aclarado que sus aspiraciones no limitan «el derecho de otros» a presentarse. «Me alegraré de quien tenga éxito», ha apuntado, al hablar de «una nación sin exclusiones» en las que, sin embargo, sí ha establecido una línea roja.

El exministro ha asegurado que será bienvenido a la carrera por la presidencia todo aquel que no haya sido condenado y ha llamado a extraer lecciones de lo vivido en los últimos años, en los que ha quedado de manifiesto que «nadie puede ser presidente sin la voluntad del pueblo».

O.D.