Los aranceles a productos mexicanos serán devastadores para los fabricantes y consumidores del país vecino del norte, además de poner en peligro el Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aseguró la National Association of Manufacturers (NAM).

Jay Timmons, presidente de esa organización empresarial estadunidense, indicó que tanto los fabricantes como los habitantes de ese país “están frustrados” con su sistema de migración y “la inacción que ha llevado a una verdadera crisis humanitaria”; sin embargo, dijo que la respuesta es una solución legislativa integral.

Indicó que ha insistido a la administración del presidente Donald Trump y al Congreso a trabajar juntos para enfrentar esta crisis “porque el problema no se resolverá solo culpando a otros países”. Destacó que “entrelazar los difíciles asuntos comerciales, arancelarios y de inmigración crea un cóctel de políticas molotov, y los trabajadores de manufactura de Estados Unidos no deberían verse obligado a sufrir debido a la falla en arreglar nuestro sistema de inmigración”.

Comentó que los aranceles que se han propuesto aplicar a partir del 10 de junio próximo tendrán consecuencias devastadoras para los fabricantes en Estados Unidos y para los consumidores estadunidenses.

“Hemos llevado nuestras preocupaciones a los niveles más altos de la administración y les instamos a que consideren cuidadosamente el impacto de esta acción en las familias trabajadoras de todo el país.

Los fabricantes han estado trabajando arduamente para asegurar la aprobación del T-MEC ylo último que queremos hacer es poner en peligro ese acuerdo histórico y los 2 millones de empleos de fabricación que dependen del comercio de América del Norte”.