Río de Janeiro, 10 Jul (Notimex).- Brasil anunció hoy para los próximos años un plan de inversión en infraestructura por 66 mil millones de dólares para mejorar la red ferroviaria, aeroportuaria y de carreteras, así como estimular la desacelerada economía nacional.

En una ceremonia en la que participaron el vicepresidente Michel Temer, y varios ministros, la jefa del Estado, Dilma Rousseff, anunció que su gobierno va a disponer recursos para iniciar licitaciones en sectores estratégicos de infraestructura.

El plan dado a conocer este martes consta de 28 mil 800 millones de dólares para redes ferroviarias, 22 mil millones de dólares para autopistas y carreteras, 12 mil 500 millones de dólares para puertos y dos mil 800 millones para aeropuertos.

Estas inversiones por medio de licitaciones públicas –a las que podrán presentarse empresas nacionales y extranjeras afincadas en Brasil- se harán de forma escalonada, y un tercio del total de las inversiones –unos 23 mil millones de dólares- se llevarán a cabo en el 2018, mientras el monto restante se distribuirá a partir de 2019.

Con una economía que en el primer trimestre se contrajo 0.2 por ciento y un Producto Interior Bruto (PIB) que este año debería caer 1.2 por ciento, este paquete de infraestructuras supone un paquete de estímulo para la séptima economía del planeta.

“Estamos iniciando un progresivo pase de página. Si son grandes las dificultades, mayores son la energía y la disposición del gobierno para hacer que este país siga adelante”, dijo Rousseff, quien recordó que “nuestro gobierno no es de cuatro meses, sino de cuatro años”, en referencia a las críticas por el mal curso de la economía.

El ministro de Hacienda, Joaquim Levy, señaló que el paquete de estímulo tendrá un impacto en el PIB del país, sobre todo a partir de 2016, cuando Brasil debe volver a crecer.

“Los impactos directos se corresponden a un crecimiento del 0.25 por ciento del PIB. Pero existe un impacto indirecto que puede doblar esa cifra”, señaló el ministro.

EEMB.