Los Ángeles, California.-“Está llegando mucha policía”, advierte un comentario publicado a las 8:04 p.m. en Facebook y Blanca Olivares se levanta de inmediato del comedor de su casa. Cuatro carteles con la palabra “retén”, para cada uno de los integrantes de su familia, esperan en la sala.

El mensaje en la red social incluye la dirección donde la Policía de Rialto ha montado suoperativo de alcoholemia y verificación de licencias de manejo: la esquina de las avenidas Cedar y Merrill.

Dieciséis minutos después, Olivares, su esposo, sus dos hijos y otros se dirigen al lugar.

“La comunidad participa y cubrimos lo que se puede”, dice Blanca, quien desde hace seis meses pasa los fines de semana alertando a los indocumentados que adelante les espera un retén y una infracción por conducir sin licencia. Una ley promulgada en 2011 prohíbe el decomiso del auto.

Joaquín Covarrubias, un chilango que desde hace ocho años participa en estas actividades, y su perro “Luna” han partido para verificar el dispositivo y lo confirma con una llamada telefónica. Un agente que ya detiene a los conductores lo oye y expresa con sarcasmo: “Estamos frente a la iglesia ¡Dígales!”.

Son las 8:36 p.m. y los “me gusta” y “compartir” en Facebook han corrido la voz del retén, pero no es suficiente para estos activistas, que se colocaron media milla antes con pancartas, altavoces y luces.

“¡Checkpoint! ¡Checkpoint!”, grita Gaelh, hijo de Blanca, agitando un cartel.

La Policía de Rialto, que en el ciclo 2010-2011 emitió 2,080 citaciones a conductores sin licencia, conoce bien la estrategia y manda patrullas para seguir a los automovilistas que hacen maniobras para no entrar a su área de conos de color naranja. Sin embargo, muchos logran escapar.

“¡Gracias!”, les grita el conductor de una camioneta negra que evitó el punto de control.

“Eso es lo que nos motiva”, comenta el administrador de las páginas “Alerta Cali”, que han integrado una red de más de 5,500 “amigos” que de viernes a domingo envían las direcciones donde se instalan retenes en el Sur de California. Pocas agencias del orden lo publican.

Este viernes, los focos rojos están en Canoga Park, Santa Ana, Hawthorne, Gardena y Lancaster. Alguien mandó la foto de una muchacha que, frente a la corte de Norwalk, sostiene un cartel que dice “retén”.

El activista, quien pide ser identificado como “Alerta Cali” para evitar represalias, escribe “Ocupan ayuda” y comparte la imagen. La idea, explica, es crear grupos que vayan a los retenes en sus ciudades.

Así se unió Huri, un joven que ha sufrido en carne propia la confiscación de un coche y pagar $2,300 para recuperarlo y saldar la multa por no tener licencia. “Yo podría estar acampando o con mi novia en este momento, pero estoy aquí. Sí vale la pena al saber que alguien evitó pagar esa cantidad”, dice mientras levanta un cartel que ilumina con una lámpara que parpadea.

Además de los avisos, los activistas toman el volante para cruzar los puntos de control o recuperan los coches antes de que una grúa los remolque al corralón.