La guerra comercial entre Estados Unidos y China se intensificó este viernes con el anuncio del gobierno chino de imponer con una nueva ronda de aranceles represalia sobre productos estadounidenses por un valor aproximado de 75,000 millones de dólares.

China aplicará aranceles de 5% o 10% a las importaciones estadounidenses a partir del 1 de septiembre, según un comunicado publicado este viernes por el Ministerio de Finanzas de China.

El Ministerio también anunció planes para reanudar los aranceles a las importaciones estadounidenses de automóviles y autopartes. Las tarifas serían del 25% o 5%, y entrarían en vigencia el 15 de diciembre.

Las represalias chinas llegan luego de que el gobierno de Donald Trump anunciara sanciones con un valor comercial de 250,000 millones de dólares, y aplicará tarifas aduaneras adicionales por 300,000 millones de dólares el 1 de septiembre y el 15 de diciembre.

Las amenazas de EU «han llevado a una continua escalada de las fricciones económicas y comerciales entre China y Estados Unidos, violando el consenso alcanzado por los dos jefes de Estado en Argentina y en Osaka», afirmó en un comunicado la oficina de la Comisión de Aranceles Aduaneros del Consejo de Estado chino.

En meses previos, China había levantado las medidas punitivas contra ambos tipos de bienes como gesto de buena fe a la espera de resultados en las negociaciones comerciales en marcha.

La medida se produce en medio de indicios de que la guerra comercial en curso está teniendo un impacto en las dos economías más grandes del mundo.

La producción industrial en China, un indicador importante para la economía del país, creció solo un 4.8% en julio en comparación con el año anterior, según la Oficina Nacional de Estadísticas de China. Ese es el peor crecimiento para ese sector en 17 años.

Las fábricas estadounidenses también se están contrayendo por primera vez en una década y las luces rojas parpadean en el mercado de bonos, donde la curva de rendimiento se ha invertido. Tales inversiones, donde el rendimiento del Tesoro a 10 años cae por debajo de la tasa del Tesoro a dos años, son predictores históricos de una próxima recesión