ANKARA, TURQUÍA.- El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, aseguró hoy que el reconocimiento del genocidio armenio por parte de la Cámara de Representantes de Estados Unidos carece “de valor” para su país y al contrario esa medida cuestiona la alianza entre ambas naciones.

Erdogan calificó la decisión de los legisladores estadounidenses de “inútil” y como el “mayor insulto” al pueblo turco. “En nuestra fe (musulmana), el genocidio está prohibido. Vemos esta acusación como el más grande insulto”, dijo el mandatario durante un discurso ante los diputados de su partido en Ankara.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó la víspera, con 405 votos a favor y 11 en contra, una resolución que ratifica el reconocimiento al genocidio armenio: la persecución, deportación y masacre de hasta 1.5 millones de armenios por parte del Imperio otomano.

Pero Turquía, heredera política del Imperio otomano, rechaza el uso de la palabra «genocidio» y habla de masacres recíprocas en un contexto de guerra civil y de hambruna que causó cientos de miles de muertos entre los turcos y los armenios.

Por ello, Erdogan condenó la decisión de Estados Unidos y declaró que esta medida cuestiona la alianza entre ambos países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y puede llevar a cancelar su prevista visita a Washington el próximo mes.

Asimismo, convocó al embajador estadounidense en Ankara, David Satterfield, para protestar por la “decisión sin fundamentos jurídicos”.

Estados Unidos, cuya historia está llena de manchas de genocidio, esclavitud y explotación, no tiene nada que decir ni tiene el derecho a dar lecciones a Turquía. Creo que la Gran Asamblea Nacional de Turquía dará inmediatamente la respuesta necesaria”, advirtió.

El reconocimiento de genocidio, así como la adopción de un texto sobre la ofensiva turca en Siria, ocurren en momentos en que las relaciones entre Estados Unidos y Turquía son turbulentas.

La operación lanzada por Turquía el pasado 9 de octubre en el noreste de Siria contra las milicias kurdas, aliadas de Estados Unidos en la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI), provocó el malestar de Estados Unidos.

Este miércoles, el presidente turco señaló que se reserva el derecho de atacar a las milicias kurdas que se encuentren dentro de la franja de seguridad de 30 kilómetros acordada entre Moscú y Ankara.

Turquía comenzará el próximo viernes a patrullar junto a las fuerzas rusas el noreste de Siria para verificar la retirada de las milicias kurdas de ese territorio. “Si vemos que los terroristas no se retiran, nos reservamos el derecho de actuar», amenazó Erdogan.