Santo Domingo, 5 Mar (Notimex).- República Dominicana ordenó el cierre temporal de sus misiones consulares en Haití por motivos de seguridad ante las «recurrentes» agresiones contra sus sedes diplomáticas en los últimos meses, las cuales ponen en peligro a su personal, consideró.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana informó a través de un comunicado que el canciller Andrés Navarro envió una misiva a su homólogo haitiano Pierre Duly Brutus, en la que expuso que las agresiones contra las misiones dominicanas impiden el desarrollo normal de las labores consulares.

La Cancillería dominicana, sin precisar fechas, indicó que dispuso el cierre temporal de sus consulados hasta que la administración del presidente haitiano Michel Martelly “ofrezca garantías de una protección adecuada», que permita preservar la integridad física de su personal diplomático.

Mientras, el canciller haitiano aseguró que su gobierno está dispuesto a ofrecer las garantías de seguridad que demanda República Dominicana.

Brutus afirmó que ya solicitó al Ministerio de Justicia que implemente las medidas de seguridad necesarias en los alrededores de los consulados dominicanos en Haití.

La decisión del gobierno dominicano se da un día después que los países que integran la Comunidad del Caribe (CARICOM) expresaron su «seria preocupación» por la situación de las personas de ascendencia haitiana e inmigrantes haitianos en República Dominicana.

La CARICOM lamentó que el gobierno dominicano no extendiera el plazo para acogerse al Plan de Regularización, el cual expiró el pasado 1 de febrero, al que pudieron acceder unas siete mil personas, pero quedaron fuera otras 100 mil que son vulnerables a la expulsión, reportó la prensa local.

El Plan de Regularización y una ley especial de naturalización en República Dominicana fueron establecidos en septiembre de 2013 por el Tribunal Constitucional, que determinó los requisitos para adquirir la nacionalidad dominicana, los cuales causaron preocupación mundial.

La tensión bilateral se endureció en las últimas semanas ya que en fecha reciente Navarro envió una extensa carta de protesta al canciller Brutus en la que calificó de “inaceptable” que se acuse a República Dominicana de “racista y xenofobia frente a esa vecina nación».

La misiva se dio en respuesta a una comunicación remitida por su homólogo haitiano en la que se acusa al gobierno de Santo Domingo de aplicar políticas racistas y xenofóbicas contra los haitianos que residen en ese país.

Navarro reconoció que si bien se han registrado diversos hechos de violencia en República Dominicana, “de ningún modo responden a la política oficial del gobierno dominicano».

El canciller hizo referencia al caso del robo en la residencia del embajador haitiano en Dominicana, Fritz Cineas, del pasado 5 de febrero, el cual dijo que fue una “acción puramente delictiva que las autoridades policiales y judiciales enfrentaron y esclarecieron de inmediato, con apresamiento de los implicados”.

Respecto al haitiano Henry Claude Jean, quien fue encontrado muerto en un parque de Santiago Domingo el pasado 11 de febrero, Navarro indicó que «debo informarle que las autoridades dominicanas realizan una exhaustiva investigación con la finalidad de establecer” esos hechos.

Navarro agregó que sobre el caso del haitiano Lujis Jhoset, asesinado en el municipio de Comendador el pasado 18 de febrero, “igualmente las autoridades dominicanas están en la fase investigativa, en una labor conjunta entre el Ministerio Público y la Policía Nacional”.

Subrayó que “la existencia de grupos en la sociedad dominicana que expresan actitudes en contra de Haití, en ningún caso son compartidas por el gobierno del presidente Danilo Medina, sino que se trata de la expresión de las libertades propias del Estado de Derecho».

“Acusar a República Dominicana de racista y xenófoba no corresponde con la realidad de centenares de miles de ciudadanos haitianos que conviven pacíficamente en toda la extensión del territorio nacional”, dedicados a diversas labores productivas y que disfrutan de servicios de salud y públicos, indicó.

El canciller manifestó que los “hechos delictivos aislados” en los cuales han resultado víctimas nacionales haitianos, no pueden interpretarse como acciones que corresponden a una política de Estado o a una actitud colectiva de la población dominicana.

Enfatizó que «no ha habido un pueblo y un país más solidario en el mundo con Haití, que República Dominicana».

El canciller Navarro se refirió a las agresiones en contra del consulado dominicano registradas el 1 de diciembre de 2014, que dejaron cuantiosos daños, así como la agresión al consulado en Anse a Pitre el 2 de enero de 2015, por un grupo de pescadores haitianos.

Lamentó que en «ningún caso las autoridades haitianas ofrecieran la debida protección a las dotaciones diplomáticas dominicanas».