CIUDAD DE MÉXICO (AP).- Como bien sabes, en ocasiones la justicia deja en libertad a asesinos y secuestradores y en otros casos aplica todo el peso de la ley a crímenes menores.

Esto lo sabe bien Julian Adame, un estudiante universitario estadounidense que lleva nueve meses detenido en Japón por romper una lámpara.

Sí, no es broma. El alumno de la universidad de Redlands (California), fue arrestado el pasado 22 de mayo en Tokio luego de una noche de copas.

Según información del canal KTLX, ‘despertó en un bar al que no recordaba haber acudido’ y los propietarios del establecimiento le dijeron que ‘había roto una lámpara’ y le exigieron pagar mil dólares por los daños. Leah Smith, la madre de Julian, señaló que su hijo se asustó y trató de huir del lugar para pedir ayuda.

En medio de esa situación, un policía lo sujetó del brazo y él reaccionó involuntariamente con un brusco movimiento golpeándolo en la barbilla, dijo.

La madre del estudiante afirmó que su hijo aceptó todos los cargos y ofreció pagar una multa, pero las autoridades continúan postergando la revisión del caso. No es justo, es un caso sencillo. No es un criminal.

La Embajada de Estados Unidos en Japón confirmó la detención de Adame y aseguró estar brindándole asistencia consular, aunque no ofreció mayores detalles del caso ni especificó cuándo el joven podría recuperar su libertad.