Los Ángeles (Agencias).- El uso de fuerza mortal “fue necesario” en el caso del mexicano Antonio Zambrano, quien arrojaba piedras y fue ultimado por policías en Pasco, Seattle, en el estado de Washington, concluyó una investigación de la Fiscalía local.

“No hay evidencias de que los agentes hayan actuado con malicia y no se presentarán cargos contra los tres policías por el incidente ocurrido en febrero pasado”, indicó el fiscal del condado estadunidense de Franklyn, Shawn Sant, en rueda de prensa.

Interrumpido de manera continúa por decenas de personas que protestaron contra el dictamen, Sant explicó que de acuerdo con las pruebas “los oficiales se vieron forzados a usar la fuerza letal cuando intentaban arrestar al individuo”.

“Los oficiales usaron la fuerza legal para prevenir lesiones a ellos mismos y en contra del resto de las personas por lo que se justifican”, explicó.

George Trejo, abogado de la familia de la víctima, declaró estar decepcionado del dictamen, pero no sorprendido.

Señaló que por esa razón se mantendrá en su exigencia de que se lleve a cabo una investigación independiente del incidente, que fue videograbado y visto a nivel nacional e internacional, y que resultó en la muerte de Antonio Zambrano.

De acuerdo con el reporte policial, Zambrano estaba lanzando piedras a personas y autos, y cuando fue enfrentado por los policías corrió sin hacer caso a las órdenes de los agentes del orden.

Después de correr, Zambrano volteó hacia los oficiales, quienes le dispararon en 17 ocasiones.

Tras su muerte, los familiares de Zambrano trasladaron sus restos para sepultarlos en su pueblo natal de La Parotita, en Michoacán.

Uno de los oficiales, Ryan Flanagran renunció a la policía, y tiene otro empleo, mientras que Adam Wright y Adrian Alaniz están fuera de servicio con derecho a sueldo.

La autopsia realizada a Zambrano determinó que se encontraba con altos niveles de metanfetaminas en el momento del incidente.