Buenos Aires, Argentina.-La República de Argentina preside el grupo de acción de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que, mediante la colaboración internacional, trabaja en estrategias para terminar con la distribución de medicamentos falsificados. La seguridad de los productos médicos entraña una problemática compleja, donde coexisten diversos intereses.

La designación de la Argentina fue dispuesta durante una reunión de Estados Miembros de la OMS sobre Productos Médicos de Calidad Subestándar, Espurios, de Etiquetado Engañoso, Falsificados o de Imitación (SSFFC)”, en la que varios países expresaron su preocupación y reclamaron más esfuerzos para combatir esta problemática.

Según difundió el Ministerio de Salud, en dicho cónclave se consideró que se trata de un problema de salud pública que debe ser monitoreado por sistemas nacionales y mundiales.  La OMS advirtió que las consecuencias del uso de medicamentos falsificados “pueden ser el fracaso terapéutico o, incluso, la muerte».

Desde la cartera sanitaria recordaron que en su propio ámbito funciona el sistema de trazabilidad de la Administración Nacional de Medicamentos Alimentos y Tecnologías Médicas (ANMAT), que consiste en la identificación individual y unívoca de cada unidad de las especialidades medicinales a ser comercializadas, a fin de efectuar su seguimiento a través de toda la cadena de distribución, con el fin de asegurar su control y contribuir a erradicar la circulación de las ilegítimas. El trabajo argentino en la materia también fue elogiado días atrás por la Secretaría de Salud de Estados Unidos.

Cabe resaltar que la seguridad de los productos médicos entraña una problemática compleja, donde coexisten diversos intereses, algunas veces encontrados. De allí la importancia de un mandato claro de la OMS, reconociendo una perspectiva de salud pública y poniendo como eje la seguridad y salud de los pacientes por encima de cualquier interés comercial.

En tal sentido, la delegación argentina presentó al respecto una resolución para avanzar sobre el fortalecimiento de los sistemas de reglamentación farmacéutica en materia de productos bioterapéuticos. La propuesta había sido promovida por la UNASUR y establece que productos similares podrían ser más asequibles y ofrecerían un mejor acceso a tratamientos de origen biológico, garantizando simultáneamente calidad, seguridad y eficacia.

ejb