(Agencias)

La niña, llamada Jersey Vargas, formaba parte del grupo de inmigrantes latinoamericanos residentes en Estados Unidos que buscaban llamar hoy la atención de Francisco durante la audiencia general en la Plaza San Pedro, un día antes del encuentro que el papa argentino mantendrá con Obama.

Según informó el sitio Vatican Insider, la niña saltó una valla y llegó hasta Francisco, a quien conmovió con sus palabras al pedirle que interceda ante Obama contra las deportaciones de inmigrantes ilegales.

«Fue una bendición para los migrantes, un gesto que consideramos muy importante para nuestra causa», dijo Jersey quien, en el breve encuentro, le habló al papa de la inminente deportación de su padre.

«¿De dónde?», le preguntó el papa argentino. «De los Estados Unidos», contestó ella y le pidió que los «ayudara porque es injusto que muchos niños estemos pasando por la misma situación, estamos separados de nuestras familias».

«Me bendijo, me dio un beso y me confirmó que iba a ver al presidente Obama. Yo ya me sentí­ más calmada porque hice una diferencia en el mundo, me dio su palabra y estoy contenta», relató.

El grupo de latinos -que representan la primera minoría estadounidense con unos 50 millones de habitantes- finalmente no pudo acceder, en la audiencia pública de hoy, al saludo directo de Francisco, por lo que debieron confiar en la niña de 10 años para hacer llegar su mensaje al pontífice.

No obstante, un petitorio con el reclamo fue entregado al secretario del pontí­fice, Alfred Xuareb, según explicó a la agencia EFE el padre Marco Mercado, delegado para la comunidad latina del arzobispado de Chicago.

El grupo llegó a Roma con «ilusión y esperanza» para pedir al papa que abogue por los millones de inmigrantes «ilegales» en Estados Unidos ante Obama y ahora regresan a Chicago «llenos de alegrí­a» y convencidos de que «valía la pena venir a orar y a representar a todos los millones de inmigrantes que esperan una reforma migratoria en los Estados Unidos».

O.D.