México está dispuesto a ayudar a solucionar el conflicto entre el gobierno de Nicolás Maduro y el opositor y autonombrado presidente Juan Guaidó.

“Estamos dispuestos a ayudar a que se dé este diálogo. México tiene las puertas abiertas para que se busque una vía pacífica en la solución del conflicto en Venezuela”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador, en su conferencia matutina.

Aunque condicionó la ayuda a que las dos partes en conflicto lo soliciten.

“(…) se necesita del acuerdo entre las partes, tiene que haber también la aceptación del grupo opositor. Las dos partes tienen que solicitarlo y nosotros ayudamos”, agregó.

Este sábado el presidente de Venezuela Nicolás Maduro pidió a México y Uruguay reactivar su propuesta de diálogo para resolver la crisis en su país, durante una nueva jornada de movilizaciones en la que el opositor Juan Guaidó elevó la presión en su contra.

Maduro dirigió su pedido además a Bolivia y a los países del Caribe, que hace dos meses respaldaron una iniciativa de los presidentes López Obrador (México) y Tabaré Vázquez (Uruguay) para una salida negociada al conflicto político, sin intervención extranjera.

“Venezuela pide apoyo y acompañamiento para un gran diálogo de paz, de entendimiento”, afirmó el gobernante socialista, quien reiteradamente se muestra proclive a conversar con sus adversarios.

México y Uruguay plantearon en enero un diálogo para acercar a Maduro y Guaidó, reconocido por más de 50 países como presidente interino de Venezuela.

Posteriormente, el 7 de febrero, se conformó el Grupo de Contacto Internacional (GCI) con países europeos y latinoamericanos, que busca una resolución pacífica al pulso por el poder.

Sin embargo, el GCI exigió que la negociación conduzca a “elecciones presidenciales libres y transparentes”.

México se deslindó entonces de esa mediación, mientras Bolivia se mantuvo incondicional a Maduro, aunque forma parte del GCI junto con Francia, Alemania, Italia, Holanda, Portugal, España, Suecia, Reino Unido, Ecuador, Costa Rica y Uruguay.

“Pongamos sobre la mesa todas la cartas, cesen los ataques terroristas y las emboscadas, y con el acompañamiento de México, Bolivia, Uruguay y el Caribe, Venezuela puede instalar más temprano que tarde una mesa de diálogo con todos los sectores”, reiteró Maduro.

Inicialmente, el líder venezolano respaldó las gestiones internacionales, pero luego rechazó la exigencia de nuevos comicios, alegando que su segundo periodo, iniciado en enero, es legítimo.

Guaidó, por su parte, se niega a cualquier “falso diálogo” por considerar que sería una oportunidad para que Maduro gane tiempo.