El secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, ha ofrecido este martes a Irán la posibilidad de conversar «sin condiciones previas» para rebajar las tensiones que se han intensificado tras la operación estadounidense en Bagdad que acabó con la vida del general iraní Qasem Soleimaní.

En una rueda de prensa en el Pentágono, Esper ha afirmado que Washington está «preparado para lo peor», pero confía en que Teherán opte por «rebajar las tensiones» y «sentarse a conversar sin condiciones previas» con EE.UU. para buscar «un nuevo camino».

Además, en una entrevista con la cadena CNN, el jefe del Pentágono ha asegurado que Estados Unidos no busca «comenzar una guerra» en Irán, aunque ha advertido de que está listo para «acabar una».

Esper ha insistido también en que la operación contra Soleimaní se produjo después de contar con información de inteligencia que indicaba que el general iraní planeaba un próximo ataque contra EE.UU.

«Un líder terrorista, de una organización terrorista que se encuentra con otro líder terrorista para sincronizarse y planear ataques adicionales contra diplomáticos, tropas e instalaciones», ha señalado.