La congregación estaba rezando cuando el pastor se levantó de su asiento en el púlpito, con dos cuchillos largos escondidos debajo de su camisa, y se lanzó contra otro miembro del clero, su esposa de 20 años, informó The Washington Post.

Juntos, Elisha Misiko y Ann Mughoi construyeron y mantuvieron una prolífica iglesia con techo de hojalata en la ciudad costera de Mombasa, en Kenia. Pero ahora, los pastores, marido y mujer discutían sobre cómo dirigir a su congregación, y Misiko, de 55 años, pensó que estaba siendo obligado a abandonar la iglesia, según dijeron las autoridades a los medios locales.

Entonces se acercó a Mughoi y la apuñaló en repetidas ocasiones. Luego él mismo se degolló. Horas después, fueron declarados muertos.

“Habían estado enfrascados en una disputa desde hace mucho tiempo», dijo Julius Kiragu, comandante de la Policía de Mombasa, en un video publicado por el Daily Nation, el periódico más grande de Kenia. “La esposa, o pastora principal, era la líder de la iglesia. Y estaba haciendo a un lado a su esposo, que era solo un pastor suplente”.

La atrocidad resultó ser muy impactante para la población cristiana de Kenia, la cual representa a más de tres cuartas partes del país en el este de África.

Misiko y Mughoi fundaron la iglesia hace unos ocho años, acumulando un gran número de seguidores que rivalizaba con algunas congregaciones más establecidas en su comunidad, cerca de las costas del Océano Índico.

Pero la iglesia se vio rápidamente afectada por los constantes problemas de la pareja, según informaron los medios de comunicación de Kenia. La congregación comenzó a disminuir.

En el 2017, Misiko fue arrestado después de que su esposa lo acusara de amenazar con matarla, según CNN. Al año siguiente, supuestamente destruyó cierto equipo dentro de la iglesia y se le prohibió temporalmente ingresar a las instalaciones. Después de que los pastores comenzaran a vivir separados hace dos años, buscaron la ayuda de otros líderes religiosos, pero no pudieron resolver sus diferencias.