WASHINGTON, EU.- En medio de la escalada de su retórica antiinmigrante y en el marco de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y el proceso electoral en marcha en México, el presidente de Estados Unidos Donald Trump dijo ayer que va a militarizar la frontera sur de su país mientras se termina de construir el muro.

Trump anunció sus planes al recibir en la Casa Blanca a sus homólogos de las tres repúblicas bálticas, que vieron cómo sus prioridades quedaban en un segundo plano ante el énfasis del líder estadounidense en los temas migratorios.

«Hasta que podamos tener un muro y seguridad adecuada, vamos a estar vigilando nuestra frontera con nuestras Fuerzas Armadas. Ése es un gran paso», dijo Trump a los periodistas durante un almuerzo con los presidentes de Letonia, Estonia y Lituania.

En una conferencia de prensa poco después, Trump insistió en que se está «preparando para que los militares se encarguen de asegurar la frontera entre México y Estados Unidos».

No dio detalles sobre su plan, y no aclaró qué cuerpo de las Fuerzas Armadas se encargaría de proteger la frontera sur, que actualmente está vigilada por agentes migratorios entrenados para ello.

El republicano lleva tres días enfocado en temas migratorios, después de que su programa de televisión favorito, «Fox & Friends», hiciera referencia este domingo a una caravana de cientos de inmigrantes centroamericanos que recorría México en dirección a Estados Unidos.

En respuesta, el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, informó que el gobierno mexicano ha solicitado a Estados Unidos que clarifique el anuncio realizado por el presidente estadounidense.

«El gobierno de México definirá postura en función de dicha clarificación, y siempre en defensa de nuestra soberanía e interés nacional», dijo el canciller.

Por la noche, la Casa Blanca aclaró que el presidente Donald Trump se refería al despliegue de la Guardia Nacional cuando habló de enviar militares a la frontera con México, como lo hicieron sus predecesores George W. Bush y Barack Obama.

Sobre la caravana de migrantes, el gobierno de México informó que ya se estaba disipando, pero Trump se atribuyó el mérito. «Acabo de escuchar que la caravana que venía desde Honduras se ha disuelto, y que México lo hizo. Lo han hecho porque, francamente, les dije que realmente tenían que hacerlo», dijo.

No obstante, la organización que coordina la caravana, Pueblos sin Fronteras, aseguró que mantiene su plan de seguir la travesía. «La caravana ni se ha detenido, ni se ha disuelto ni se ha desmoronado».