HUNTSVILLE, TEXAS, (AP).- Los abogados de un mexicano que está condenado a muerte en Texas por matar a martillazos a su esposa y sus dos hijos dicen que a su cliente se le debería perdonar la vida porque padece de “desorden bipolar, lesiones cerebrales” y sufrió abusos severos durante su infancia.

Roberto Moreno Ramos está programado a morir de una inyección letal la noche del miércoles por los asesinatos en 1992 de su esposa Leticia, de 42 años, su hija Abigail, de 7, y Jonathan, de 3, en su casa en Progreso, ubicado en la frontera con México, a unos 32 kilómetros al sureste de McAllen.

El abogado de Moreno solicitó el miércoles a la Corte Suprema detener la ejecución, bajo el argumento de que se violaron los derechos constitucionales de Ramos después de que tribunales menores se negaron a revisar por completo las afirmaciones de que sus abogados litigantes no presentaron evidencia alguna sobre su salud mental o su difícil infancia, lo que hubiera podido persuadir al jurado de perdonarle la vida.

Caso omiso

También el miércoles, un juez federal en Austin desestimó la solicitud de Moreno de bloquear temporalmente la ejecución. La solicitud era parte de una demanda que Moreno presentó el día anterior en contra la Corte de Apelaciones Penales de Texas. La denuncia arguye que el tribunal de apelaciones no permitió que Moreno presentara sus argumentos de que su juicio y sus abogados de apelaciones fueron ineficientes.

El lunes, la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Texas se negó a emitir una recomendación de conmutación de sentencia o un aplazamiento de seis meses a su ejecución.