A sus 32 años, Eder González pasó por todas las cárceles de la Ciudad de México, incluido el tutelar para menores. Fueron nueve veces las que llegó a prisión. Y aunque este fin de semana baleó a un hombre y golpeó a una mujer, se libró de su décimo encarcelamiento. El motivo: un grupo de vecinos lo mató a golpes.

Sucedió en Xochimilco, el mismo lugar en el que este hombre fue detenido en 14 ocasiones durante toda su vida, según reportes de la Procuraduría General de Justicia capitalina. Su ficha delictiva detalla que ahí lo arrestaron por delitos como robo, lesiones, portación de arma… de sus 14 arrestos, en nueve terminó encarcelado.

Pasó por el tutelar para menores, el Reclusorio Norte, l Sur, el Oriente, la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla.

ContraRéplica obtuvo cada una de sus fichas de ingreso a los penales capitalinos. En ellas se aprecia el paso de los años en su rostro. Se le ve con el cabello teñido de rubio, con el cabello en negro, casi a rape, con un corte más largo…

Los registros delictivos de este hombre detallan que fue encarcelando en los años 2002, 2003, 2008, 2010, 2012, 2013 y 2017.

En sus primeros ingresos Eder aseguró que era analfabeta, después dijo que estudió hasta primero de primaria. Hubo años en los que lo encerraron dos ocasiones y la primera vez, fue cuando aún era menor, por lo que las autoridades lo mandaron al tutelar.

La última ocasión en que cayó en la cárcel fue en septiembre de 2017. Policías capitalinos lo detuvieron cerca de su casa mientras asaltaba a una mujer. El Ministerio Público lo envió entonces al Reclusorio Sur.

Pero ahí sólo estuvo unos meses y de nueva cuenta regresó a las calles. A decir de sus vecinos, solía ser agresivo y violento con la gente. Amenazaba e insultaba a cualquiera.

Así, el sábado entró a una casa en Xochimilco junto con otro amigo. Se trataba también de un exreo preso en dos ocasiones.

Las autoridades no saben con certeza si iban a robar o a pelear con alguien. De cualquier forma, ya dentro del domicilio, los dos balearon a un hombre y golpearon una mujer que llamó a sus vecinos para pedir ayuda.

En minutos llegaron al lugar ocho personas para auxiliarla. Entre todos sometieron a Eder y a su cómplice. Los golpearon, los patearon y los dejaron tirados en el piso inconsciente.

Minutos después llegaron al lugar paramédicos, y elementos de la policía. La mujer golpeada y el hombre baleado fueron trasladados a diferentes hospitales por algunos de sus amigos.

Quienes no huyeron, le pidieron a la policía que detuviera a Eder y a su cómplice. Pero ninguno se movía. Aunque los paramédicos trataron de reanimarlo, ya no hubo nada qué hacer. A los dos exreos los lincharon.