Uno de dos hermanos murió ahogado en el canal Rodhe, cuando el otro a manera a manera de broma le dio un ligero empujón al momento en que se encontraban en el bordo realizando una necesidad fisiológica menor.

Fernando N, de 13 años y su hermano acompañaban a su padre Plácido González de la Cruz, en sus tareas de recolección de basura y transitaban a bordo del carretón de tracción animal por la orilla del canal Rodhe a la altura de la colonia Loma Linda.

Fernando se acercó a la orilla del canal y precisamente cuando realizaba su necesidad se le acercó por la espalda su hermano menor dándole un ligero empellón y sorpresivamente el menor cayó al agua.

El hermano bromista le gritó a su padre para avisarle que Fernando había caído al agua.

Entonces el padre de familia sin pensarlo dos veces se arrojó al agua y alcanzó a sujetar a su hijo, pero por más esfuerzo que realizaba Plácido no pudo alcanzar la orilla, pues su hijo se le zafó y él vio cuando se hundía en el agua, irremediablemente.

Sin saber que hacer gritó desesperadamente para que le ayudaran y si se acercaron varias personas, pero nadie se atrevió a lanzarse a las aguas y lo dejaron solo.

Debido al nivel del agua y a la corriente que lleva el cuerpo ya no lo volvieron a ver.

Plácido fue a su casa a avisarse a sus familiares, quienes le recomendaron que acudiera a la PGJE para reportar lo sucedido.

Se llevó casi dos horas, en ir a avisarle a la familia y en acudir a las autoridades de Protección Civil y Bomberos.

Los hechos se registraron a eso de las 13:30 horas y para las15:30 horas, una cuadrilla de rescate acuático fue movilizada cuyos elementos a bordo de una lancha a motor iniciaron el rastreo.

Poco faltaba para que se dieran por vencidos luego de recorrer un tramo del canal y ver que los resultados eran negativos, e incluso pensaron en retirarse del lugar, dudando en parte de la denuncia expuesta por Plácido.

Obligados por la cara de don Plácido que incluso llegó a decir, “si se van yo me lanzo al agua a seguir buscando a

Hijo”, pero no hubo necesidad porque 30 minutos después y ante la insistencia de los bomberos lograron ganchar el cuerpo y sacarlo a la superficie.

Don Plácido, con el rostro desencajado y sus ojos anegados en lágrimas vio como llevaban a la orilla el cuerpo sin vida de su hijo.

Luego arribaron personal del área de investigación de la UGI-2 para las diligencias, tras las cuales ordenaron al personal del SEMEFO que trasladara el cuerpo a los servicios médicos forenses, para la autopsia de ley.