Puebla.- Luis Pablo N, alias “Cabos”, fue quien planeó la muerte de su compañero, José Andrés Larrañaga, a quién él mismo asfixió. “Cabos” le comentó a Francisco Arturo N y a Abraham N, quienes iban en el mismo salón de la víctima, que su “jefe” se dedicaba al huachicol y querían hacer un negocio por el cual cada uno recibiría 50 mil pesos, según confesó Francisco Arturo, uno de los tres estudiantes detenidos de la Universidad de Ciencias y Desarrollo (UDES).

“Ya tenemos un plan, vamos a levantar a alguien”, dijo Luis Pablo. “¿A quién?”, preguntó Francisco Arturo. “Al ‘güero’, ya tenemos tiempo investigándolo. Sube fotos en Facebook de motos y viajes”, dijo “Cabos”, quien fue compañero de primer y segundo cuatrimestre de José Andrés en la UDES, ubicada en la colonia Volcanes de la capital poblana.

En una audiencia ante el juez de control, que duró cinco horas, la madrugada de este miércoles los tres jóvenes fueron fueron vinculados a proceso por el delito de homicidio cometido en contra de su compañero; los tres ingresaron ya al penal de San Miguel en la ciudad de Puebla.

Se lo llevaron con engaños

Luis Pablo organizó a sus dos compañeros para poder llevar a cabo su plan y repartió actividades. Francisco Arturo, quien era el que tenía más contacto con José Andrés, fue el encargado de engañarlo y decirle que irían a visitar al profe Omar, de la materia Mecanismos Materiales, para ver de qué forma se podían arreglar para subir su calificación.

La noche del 1 de octubre, Francisco Arturo no permitió que, al salir de la universidad, José Andrés se subiera a su automóvil Mitsubishi Lancer y le dijo que Abraham también los acompañaría a ver al profesor.

José Andrés y su compañero caminaron a la esquina de la 13 Sur y la 33 Poniente, muy cerca de su escuela, y después de unos minutos abordaron el automóvil Sentra Versa, que era manejado por Abraham pero es propiedad de su padre. Francisco Arturo se subió del lado del copiloto y José Andrés en la parte trasera, donde ya iba Luis Pablo. José Andrés conocía a Luis Pablo porque ambos cursaron juntos primer y segundo semestre de la carrera.

Los cuatro en el automóvil se digirieron a inmediaciones de Plaza Crystal. En ese momento “Cabos” le hizo una señal a Francisco Arturo para que comenzara a golpear a Andrés pero este no quiso.

Ante la insistencia de “Cabos”, Francisco Arturo le dijo a Abraham que mejor él manejaba y ambos intercambiaron lugares. Fue entonces cuando “Cabos comenzó a golpear al joven de 20 años de edad.

José Andrés ofreció ayudarlos pero aún así lo mataron

José Andrés intentó defenderse e incluso, alcanzó a dar unos golpes a “Cabos”. Abraham intentó someter a José Andrés pero como iba en el asiento de adelante, se le complicó, entonces, decidió bajarse del auto y pasarse a la parte trasera para ayudar a “Cabos”, quien con su brazo, asfixió a José Andrés hasta asesinarlo.

La víctima alcanzó a decirles: “si es por dinero, yo te puedo ayudar”, pero a “Cabos” no le importó y lo mató, según declaró Francisco Arturo al momento de ser presentado ante la Fiscalía General del Estado (FGE).

Después de matar a José Andrés, “Cabos” le sacó las llaves de su automóvil Lancer que dejó en inmediaciones de la universidad y los tres se trasladaron a la Bodega Aurrerá ubicado en la 11 Sur y la 31 Poniente.

Francisco Arturo y Abraham esperaron mientras “Cabos” fue por el auto: después, Abraham y “Cabos” bajaron el cuerpo del joven del Versa y lo metieron a la cajuela del Lancer.

Luis Pablo manejó el automóvil Lancer y Abraham manejó el Versa de su padre, con él, todavía iba Francisco Arturo. Los jóvenes se dirigieron a la colonia México 68, donde vivía “Cabos” y calles adelante dejaron estacionado el auto de José Andrés, con el cuerpo en la cajuela.

“Cabos” se fue a su casa; Abraham y Francisco Arturo se retiraron en el Versa y dejaron abandonada la mochila de José Andrés por la zona de Angelópolis; después, también se fueron a su casa.

Página Negra realizó en días pasados una crónica de lo que ocurrió desde el momento en que “Cabos” llegó a su casa con el auto. Estos hechos fueron confirmados en la narrativa de la Fiscalía durante la audiencia.

A José Andrés sus compañeros lo seleccionaron por su estilo de vida

Sin muestra de arrepentimiento

Por la mañana del día siguiente, el 2 de octubre, “Cabos” enterró el cuerpo de José Andrés en terrenos de Santa María Nenetzintla, en el municipio de Acajete. Pidió una pala prestada a una de sus vecinas y el cuerpo fue encontrado porque quedaron al descubierto las botas que usaba.

Los tres jóvenes fueron presentados ante un Juez de Control la mañana de ayer pero solo por el delito de cohecho, pues al estar en la Fiscalía General del Estado ofrecieron tres celulares, el auto Versa propiedad del papá de Abraham y dinero a cambio de que los dejaran en libertad. Aunque fueron vinculados a proceso, fueron liberados pues el delito no amerita prisión preventiva oficiosa; sin embargo, al salir de la Casa de Justicia nuevamente fueron detenidos por un orden de aprehensión en su contra por el delito de homicidio.

La noche de este 9 de octubre comenzó su audiencia a las 10 de la noche y los agentes del Ministerio Público les imputaron el delito de homicidio calificado en grado de coautores materiales.

“Cabos” entre risas y miradas, sin muestra de arrepentimiento, escuchó con atención todos los hechos narrados por las autoridades. Se mantuvo en constante comunicación con su abogado y se reservó su derecho a declarar.

Los padres de Abraham y su hermano estuvieron presentes en la audiencia, sentados casi detrás de él escuchando como sometió a José Andrés para que no pudiera defenderse y cómo ofrecía el carro de su padre para evitar que fuera detenido.

Francisco Arturo estuvo solo, su madre no acudió a la audiencia. De los tres, es quien se notó más preocupado y mostraba ganas de llorar. Fue quien engañó a José Andrés para que subiera el auto de Abraham y aunque no quiso golpearlo, manejó por un momento el auto mientras asfixiaban a su amigo. Aunque en la audiencia no quiso declarar, sí lo hizo recién fue detenido: “estuvo mal lo que hicieron mis amigos”, dijo antes de narrar a detalle los hechos a las autoridades.

Los tres jóvenes ya ingresaron al penal de San Miguel, donde permanecerán por todo lo que dure su proceso. Será en una próxima audiencia cuando finalmente se decida si son vinculados a proceso o no.