México.- El menor de 16 años que fuera detenido este lunes tras intentar asaltar a un elemento de la Policía de Investigación (PDI) en la colonia Obrera de la ciudad de México, quedó libre.

La Ley para Menores benefició a “Alan”, pues portaba un arma de juguete, además de que “no hubo violencia durante el intento de asalto”, por lo que fue puesto en libertad la noche de este miércoles.

Los hechos ocurrieron la tarde de este lunes en la calle de Lorenzo Boturini, casi esquina con diagonal 20 de noviembre, cuando el elemento de la PDI viajaba en una camioneta.

Cuando el presunto delincuente huía del lugar, el agente se bajó de la camioneta y le disparó en uno de los glúteos.

Tras permanecer dos días hospitalizado en calidad de detenido, un juez dictaminó que en el delito que cometió con un arma de juguete no hubo ningún tipo de violencia, a su vez que el teléfono que intentó robar fue devuelto al policía, por lo que determinó que no hay delito que perseguir ya que el imputado “no representa un peligro para la sociedad”.

Así, sin más, el joven agresor quedó en libertad y por su propio pie regresó a su domicilio.

Autoridades le darán seguimiento al caso

Mientras el menor estuvo en el hospital, ni su padre o su madre fueron a preguntar por él, tampoco se acercaron al Ministerio Público para averiguar su situación jurídica, lo que llamó la atención a las autoridades de la procuraduría capitalina, quienes solicitaron la intervención de Trabajo Social sobre este caso.

Sin embargo, el joven “Alan” no quiso recibir ayuda, argumentó que “él se las arregla solo”. En este sentido, se dio a conocer que el menor tiene su domicilio en una vecindad de la colonia Doctores, muy cerca de donde cometió el robo.

A su corta edad confesó que antes de intentar robar al policía, ya había participado en otros atracos en pandilla, sus víctimas fueron transeúntes y una cafetería de la colonia Narvarte. Sin embargo, debido a que nadie presentó ninguna denuncia por estos presuntos delitos, no fueron tomados en cuenta por el juez, ni la información que proporcionó de sus padres.

Las autoridades establecieron que su padre posiblemente no se acercó a buscarlo porque es un conocido delincuente con dos ingresos al sistema penitenciario capitalino por el mismo delito: robo. En tanto su madre, dijo “Alan”, es ama de casa con problemas de alcoholismo y que casi nunca sale de la vecindad y que además está a cargo de tres de sus hermanos, menores que él.

El caso ya está en Servicio Social de la PGJ, pues buscan evitar que el menor siga con su carrera delictiva, pues ahora que conoce cómo funciona el nuevo sistema de justicia penal, podría pensar que tiene dos años más para seguir delinquiendo sin que pise la cárcel, y al no tener la supervisión de un adulto, no descartan que incluso, pudiera ser reclutado por el crimen organizado.

Cabe señalar que los expedientes como el de “Alan” abundan en la procuraduría capitalina y a la postre se convierten en los delincuentes reincidentes que una y otra vez son detenidos por delitos menores y alcanzan la libertad o pasan algunos meses en prisión y al recuperar su libertad, regresan a las calles a delinquir y no son castigados u orientados para dedicarse a otra cosa.