Los constantes aumentos aplicados a algunos alimentos y artículos de primera necesidad, así como en la gasolina, gas y energía eléctrica, son lamentables y laceran la economía de los trabajadores, aseveró el dirigente local de la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

Carlos Gonzalo Rodríguez Pérez dijo que caso contrario con el aumento aplicado al salario mínimo, el cual este año fue de 2.46 pesos, quedando en 67.29 pesos.

A consideración del representante de la clase obrera los aumentos ya no son un golpe al bolsillo, sino un “tiro de gracia” para los trabajadores.

Puntualizó que el salario de un ayudante de construcción oscila entre los 2 mil 700 pesos quincenales, sueldo que solo les ayuda para “medio comer y medio vivir”.

“Desgraciadamente las alzas a la canasta básica ya no dejan realizar buenas compras, siempre hay algo que perjudica y siempre se encarecen los productos, y los únicos afectados son los trabajadores”, concluyó.