Dr. Jorge A. Lera Mejía

La desaceleración y el estancamiento en el crecimiento del Producto Interno Bruto(PIB), que sufre la economía mexicana, a la par de ser impulsada por malas decisiones del actual gobierno, también es saludable reconocer que es impulsada por factores externos.

No es circunstancial observar, que hoy día, en casi todos los países del mundo, tanto desarrollados, sub desarrollados y en vías de desarrollo, emergentes como México, se ven amenazadas sus tasas de crecimiento, a una tendencia de tasa «cero», y lo.grave es, que dichas tendencias amenazan en prolongarse para el próximo año 2020, lo que despierta alertas de organismos como el FMI, BID, BM, OCDE, OEA y Cepal

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió en octubre que la batalla comercial que libran Estados Unidos y China mermará su crecimiento en 2019 y 2020 y la ralentización de las dos potencias arrastrará a toda la economía mundial, que este año crecerá solo un 3 por ciento, su menor ritmo desde la crisis financiera.

Los expertos economistas señalan que esta desaceleración se viene registrando desde hace dos años, cuando se comenzó a observar que el crecimiento se disminuyó a términos similares de la crisis mundial del 2008.

Por ello, la causa externa principal, tiene que ver por una desaceleración en el crecimiento de la actividad manufacturera a nivel mundial ocasionada por la guerra comercial que encabezan los presidentes de China y EEUU, que se reflejan con sendas amenazas  de imposición de aranceles entre ambos países, y que lo más grave, se han extendido hacia otros países como México.

Este hecho histórico, permite ver que esta escalada de guerras comerciales, acotan al hasta hoy recononocido como modelo económico neoliberal global, por lo que erosiona las bases del motor de crecimiento principal de las economías emergentes, basadas en el comercio internacional libre de aranceles y trabas comerciales.

La etapa de desaceleración no solo ha afectado a las economías en vías de desarrollo como México, también a las grandes potencias como Alemania, China y Estados Unidos. Incluso la economía de la India está por superar la evolución de la China, por lo que este dato parece probar que el milagro chino está en punto de inflexión.

En agosto pasado, último dato reportado por la Oficina Federal de Estadística de Alemania (Destatis), se informó que el PIB de ese país se contrajo un 0.1 por ciento en el segundo trimestre de este año. En tendencia similar, el crecimiento de México en el tercer trimestre, fue de solo un 0.1%, técnicamente cero por ciento.

Técnicamente, se presenta la Recesión Económica, cuando existen dos trimestres consecutivos con una cifra negativa en el PIB.

La economía entra en fase de estancamiento, cuando el PIB no crece y se registra el mismo porcentaje positivo cada trimestre.

La Desaceleración por su parte, se observa cuando en un trimestre se tiene un crecimiento, por ejemplo, del 1 por ciento, y el siguiente un 0.5 por ciento.

Auge Económico o Aceleración, es cuando cada trimestre a trimestre hay un crecimiento constante del PIB.

En el caso de México, el PIB tuvo un reducido crecimiento en el tercer trimestre del 0.1 por ciento respecto al trimestre anterior.

Si bien la economía mexicana ha sido parte de esta inercia de desaceleración a nivel mundial, analistas consideran que la politica de austeridad republicana del gasto público, la falta de inversión publica en infraestructura, el exceso de proyectos asistenciales no productivos, contra los productivos, las malas señales enviadas a los inversionistas del sector privado, el abuso de medidas subjetivas para decidir suspender proyectos de infraestructura anteriores a este régimen y los cambios de señal en programas de inversión del sector Energético, entre otras fallas, han contribuido a la desaceleración de este año 2019.

FUENTE: Columna redactada de acuerdo a datos publicados por Guadalupe Fuentes López en el Portal Sin Embargo.  9/11/19.

https://www.sinembargo.mx/09-11-2019/3674174