Ciudad Victoria, Tamaulipas.- A fin de evitar que las mujeres tamaulipecas gestantes sean expuestas a tratos inhumanos y se viole su derecho a la información y a la toma de decisiones en el proceso del embarazo y parto, diputados de la LXII Legislatura analizarán en Comisiones un proyecto de decreto que reforma la Ley para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.

La propuesta busca además avanzar en este renglón tal y como ocurre en Durango, Guanajuato, Veracruz y Chiapas, en cuyas legislaturas ya han abordado sanciones a la violencia obstétrica.

La diputada Laura Teresa Zárate Quezada en representación del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, desde la máxima tribuna del Congreso local, hizo la propuesta para modificar la Ley y dar más garantías a las tamaulipecas, principalmente a las embarazadas.

Calificó como violencia obstétrica el maltrato que sufre la mujer embarazada al ser juzgada, atemorizada, vejada, lastimada física y emocionalmente por personal de salud.

“Tan simple como que en ocasiones no se le informa concreta y oportunamente, de ahí que no están en condiciones de tomar decisiones adecuadas”, dijo la legisladora.

Aseguró que la violencia obstétrica es ejercida por el personal de salud en contra de las mujeres durante el embarazo, parto y puerperio.

Enumeró como ejemplos la omisión en la atención obstétrica, incluyendo los casos de urgencia; la falta de un trato cortés y respetuoso; desalentar el apego del recién nacido y la madre, impidiendo a ésta cargar y/o amamantar al bebé; utilizar técnicas de aceleración del parto; realizar cesáreas en forma injustificada; ejecutar prácticas que no cuenten con el consentimiento informado de la mujer, como la esterilización forzada; vulnerar el derecho a la intimidad a través de la revisión masiva del cuerpo y los órganos genitales.

“La violencia obstétrica no está regulada dentro de las modalidades de violencia que señala la Ley para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, ocasionando que afecte los derechos a la igualdad, a la no discriminación, a la información, a la integridad, a la autonomía reproductiva, pero principalmente a la salud”, estimó Zárate Quezada durante su exposición de motivos.

Mencionó que la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer, en su artículo 12  párrafo segundo, señala: “Los Estados garantizarán a la mujer servicios apropiados en relación con el embarazo, el parto y el período posterior al parto, proporcionado servicios gratuitos cuando fuere necesario y le asegurarán una nutrición adecuada durante el embarazo y la lactancia”.

Dijo a la vez la Norma Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-1993, denominada Atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y del recién nacido, publicada el 6 de enero de 2005 en el Diario Oficial de la Federación, fue creada con la finalidad de disminuir los daños obstétricos y los riesgos para la salud de las mujeres y de sus hijos en el marco de la atención del embarazo, el parto y el puerperio.

“Esta norma establece la realización de actividades preventivas de riesgos durante el embarazo, así como la racionalización de ciertas prácticas que se llevan a cabo de forma rutinaria y que aumentan los riesgos o que son innecesarias, por lo que plantea la necesidad de fortalecer la calidad y calidez de los servicios de atención médica durante el embarazo, el parto y el puerperio”, agregó la legisladora neolaredense.

Reveló que el reconocimiento de esta realidad ha propiciado que en algunas entidades se legisle respecto de la violencia obstétrica, tal es el caso de Durango, Guanajuato, Veracruz y Chiapas.

“Resulta necesario legislar al respecto, a fin de evitar en nuestro Estado que las mujeres tamaulipecas gestantes sigan siendo expuestas a tratos inhumanos”, puntualizó.

ejb