Por Alejandro Echartea

Ciudad Victoria, Tamaulipas.-Con la implementación de la nueva estrategia de Seguridad para el estado de Tamaulipas se reconoce tácitamente las fallas, errores y omisiones de pasadas estrategias realizadas para contrarrestar este mal, esto lo consideró Arcenio Ortega Lozano, Diputado local por el Partido del Trabajo.

Entrevistado la mañana de este miércoles en el Congreso del Estado, Arcenio Ortega comentó que esta nueva estrategia “describe muy bien cuáles son las acciones que se tienen que hacer, describe el asunto de evitar el tráfico de personas, de sustancias, combatir la creación de grupos delincuenciales, en general dar seguridad”.

Indicó que de antemano no se puede descartar a la actual estrategia de seguridad tal y como hiciera en un comunicado José Alberto López Fonseca, dirigente estatal del partido Acción Nacional, “es una estrategia clara en cuanto a sus objetivos pero no es magia, tiene que esperar a su aplicación”.

“Hay corrupción en los cuerpos de policía, de cualquier tipo, están anunciando que van a acabar con esa corrupción, creo que eso es bastante positivo en un inicio”, agregó.

Consideró que tendrán que pasar algunos meses para esperar los primeros resultados de la implementación de esta nueva estrategia de seguridad y que hasta entonces se podrá emitir un juicio sobre esta, “lo principal es que se reconoció que había un problema de seguridad enorme en Tamaulipas”.

Indicó que no solamente se debe de combatir la problemática con más fuego sino que debe de ir acompañada de una estrategia de política social para complementarla, no obstante, resaltó el nivel de hartazgo de la sociedad tamaulipeca que ya pedía una solución de este tipo.

“Hay otras acciones, lo hemos dicho, trabajo, educación, oportunidades de desarrollo social, todo eso tiene que ir aparejado a esto pero ya en este momento la ciudadanía en Tamaulipas requería respuesta y la respuesta a las balas es las balas”.

Finalmente enfatizó que por parte de un partido político de izquierda como lo es el PT “la expectativa es que el estado reprima el crimen organizado pero que no reprima a la población, que no se abuse de esa estrategia para poder desmantelar a toda la sociedad en su conjunto”.

ejb