Por: Eduardo Castillo Mtz.

Claxonazos, recordatorios familiares y miradas que matan, son las cosas con las que lidiamos quienes por necesidad, debemos salir a las calles de la capital del Estado desde temprana hora.

Sin embargo el hecho de no tener automóvil, no exime a quienes viajan en transporte público, bicicleta o a pie, de sufrir por la falta de cultura vial que priva en las principales calles y avenidas de la ciudad.

Según la Dirección de Transito Municipal, el año pasado se registraron 1 mil 600 accidentes viales en Victoria, es decir, algo así como 4.3 percances diarios; sin embargo y aunque no hay cifras oficiales al respecto, hasta el primer semestre del presente año se presentaban al menos 14 accidentes de tránsito al día.

Es decir si la tendencia de percances viales, en la capital del Estado se mantiene este 2013, estaríamos hablando de al menos 5 mil accidentes, con igual número de víctimas o más. Quizás por ello, la Secretaría de Salud ha llamado este problema ya “riesgo de salud pública”.

Las calles no son para peatones…

Lejos de hablar del maltrecho reglamento de tránsito ó de la falta de adecuaciones técnicas que permitan una mejor planeación vial, es importante resaltar la falta de infraestructura urbana, que garantice, la seguridad de los ciudadanos que transitan a pie. Es decir de aquellos, que por comodidad o falta de recursos económicos, prefieren caminar para realizar sus actividades diarias.

Con la idea de plasmar en imágenes este problema, este medio de comunicación recorrió algunas calles de la ciudad y nos dimos cuenta que la realidad es más cruda de lo que creíamos.

No hay cultura, ni respeto por el peatón o el ciclista; nadie te da el paso; si pueden se pasan las luces de alto; tampoco existe respeto por los cajones de discapacitado.

Los puntos más peligrosos.

En pocos días de observación, nos dimos cuenta que existen varios cruces peligrosos para los peatones, entre ellos el llamado 8 Carrera Torres, ahí el semáforo en ningún momento da el pase a la gente de a pie, aunque existen rayas peatonales, el sistema jamás detiene a los conductores, quienes tampoco ceden el paso.

Ahí vimos como casi atropellan a dos personas y ni coches ni motos hicieron lo posible por detenerse. La gente al ver la cámara solo atinó a decir “esto es todo los días”, mientras los conductores enfurecidos les decían de todo.

Otro punto peligroso está ubicado en la misma calle Carrera Torres, pero a la altura del 17 frente estadio Marte R. Gómez, ahí existe un señalamiento de alto total que da el paso al peatón, sin embargo ningún vehículo lo respeta, esto hace que quien desee cruzar de sur a norte o viceversa, tenga que hacerlo como torero sin capote o arriesgarse a ser embestido.

Ahí ya se registró una víctima mortal hace años, a raíz de eso colocaron el señalamiento de “ALTO TOTAL”, en lo que antes era vuelta con precaución, pero siguen sin respetarla.

Cada quien se estaciona donde quiere…

Tal vez sea por falta de estacionamientos o falta de ganas de caminar, pero caminando de norte a sur por la calle nueve, solo en dos cuadras recogimos imágenes de dos vehículos “mal parados”, uno de ellos era una camioneta oficial del gobierno estatal, cuyo conductor al ver la cámara, casi se mete abajo del asiento.

De este modo en solo tres días, recogimos infinidad de imágenes que son pruebas de lo que pasa un ciudadano cotidianamente. Y queda la pregunta al aire ¿Qué ha pasado con los millones de inversión en mejoramiento vial? O ¿la lucha de hacer respetar los espacios para personas con discapacidad?

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