Distribuidora Conasupo S.A. (Diconsa) sacó de su catálogo de ventas los llamados productos chatarra, como son bebidas gaseosas y frituras, los que serán sustituidos por otros similares que contengan mejores ingredientes nutritivos.

La gerente estatal de Diconsa, Mónica García Velásquez dijo que los investigadores del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) estudiaron el caso y detectaron que en las tiendas de abasto rural hay productos poco saludables con alto contenido en azúcar, carbohidratos refinados, sodio y grasa, que serán sustituidos por otros con características similares, pero con mayor aportación nutricional.

Aclaró que el retiro de estos productos de los estantes de Diconsa es porque no tienen ninguna aportación nutricional y no porque fueron los que sufrieron alzas en sus precios.

Sin embargo, no descartó la posibilidad de que los nuevos productos puedan incrementarse de precio, dado el costo económico que tienen.

En otro tema, la funcionaria federal fue cuestionada sobre la posibilidad de que Diconsa abra más tiendas rurales, pero en la zona urbana, acerca de lo cual argumentó que podrá informar al respecto hasta después de recibir indicaciones de la Ciudad de México para arrancar en la frontera el Programa de Apoyo Alimentario (PAL).

Lo más inmediato, comentó, es aperturar más tiendas, pero en áreas suburbanas, precisamente para atender a las personas de colonias más necesitadas de la frontera.

“La verdad aún no hay una información exacta de cuántas familias pudieran beneficiarse, pero creemos que con la apertura de más tiendas en las áreas suburbanas estamos proyectando atender a 30 mil familias más en la frontera”.

Dicho programa buscaría incluir algunas comunidades del norte de Tamaulipas que actualmente no entran en la jurisdicción de las cabeceras municipales, porque la empresa trabaja con un programa de abasto rural.

Mónica García Velázquez refirió que el Programa de Apoyo Alimentario funciona en los municipios de Altamira, Reynosa y Matamoros, en donde se entrega a las personas beneficiadas una tarjeta con 880 pesos bimestrales que son canjeados en las tiendas Diconsa por 13 productos de la canasta básica, y cuyo costo es 20 por ciento de margen de ahorro.