Por: Eduardo Castillo Mtz.

Ni la Secretaría de Educación en Tamaulipas y menos el municipio de Victoria, han querido aceptar que los embarazos de adolecentes son un problema social, aseguró el ex regidor perredista Julio Cesar Martínez Infante.

Entrevistado a las 9:00 horas de hoy, en el primer cuadro de la ciudad, el coordinador estatal de la Asociación “Frente Pro Derechos Sociales de Tamaulipas”, dijo que son niñas de 12 a 16 años, quienes más engrosan las cifras de este problema en Victoria. El ex presidente de la comisión de salud del cabildo local, lamentó que los embarazos en niñas y adolecentes sigan creciendo, sin que nadie preste atención al tema.

Explicó que el problema no es que las niñas se embaracen, sino que al hacerlo, pierden toda posibilidad de desarrollo personal y traen al mundo, niños que probablemente lleven la misma suerte que son padres.

Comentó que en su momento, existió la intensión de bajar programas federales para ayudar a las adolecentes embarazadas, pero jamás se culminó la meta porque no existió voluntad política para ello.

“Nos preocupaba en su momento y creo que ahora hay muchos más, pero sigue sin haber esfuerzos reales para abatir el problema, solo agarran algunas, les dan una despensa, como acostumbran hacer, una palmadita y que te vaya bien”, indicó.

Subrayó que antes de cualquier acción, se debe trabajar en la educación de los menores de edad, porque actualmente la información en las escuelas y en los hogares respecto a las relaciones sexuales está fallando.

“Debemos comunicarnos con ellos, los adolescentes deben tomar conciencia de su situación de riesgo y si lo hacen, que lo hagan consientes de que pueden truncar sus vidas”, apuntó.

Son menores de 15 años…

Por su parte el director del DIF Victoria, Cesar Saavedra Terán, informó que anualmente, los casos de esta problemática rebasan los 300, siendo niñas de 15 años las más afectadas.

Aceptó que las jovencitas terminaron como madres adolecentes y en su mayoría no continuaron con sus estudios, agravando la situación de marginación social, que ya de por si vivían.

Añadió que aunque se atendió el 90% de los casos detectados, resulta complicado reincorporar a las adolecentes al plano educativo de su entorno, por lo que, en muchos casos se opta por buscarles trabajo y aún así fracasan en los programas del DIF Victoria.

Reconoció que para abatir el problema, hacen falta más esquemas de educación sexual en los que participen sobre todo, los planteles de educación básica de la localidad, además del apoyo de los padres de familia, ya que en su mayoría, los casos provienen de familias desintegradas.

 Ninguna ha muerto hasta ahora…

En este mismo sentido, la directora de Salud Reproductiva de la Secretaría de Salud de Tamaulipas, Sergia Juárez Delgado, aseguró que, en los casos de muertes por embarazos mal tratados, no existe indicio de adolecentes aún.

Acotó que este año, se han registrado 22 decesos por esta causa, pero se trata de mujeres mayores provenientes de otros estados de la república, quienes no llevaron una atención clínica adecuada.

“En promedio son mujeres de entre 25 a 34 años de edad”, dijo tras puntualizar, que lamentablemente, para el embarazo mal tratado o de riesgo no hay edad, por lo que todas las mujeres en edad reproductiva, deberían llevar un control de su estado.