Por: Eduardo Castillo Mtz.

Desde el año pasado, al menos 10 asentamientos marginados de la capital del estado sufren – en su totalidad – la falta del servicio de agua potable, mientras que otros sectores acusan la poca de sensibilidad oficial, al tandear el servicio en horarios incompresibles.

Ante esta situación, habitantes de la colonia El Mirador, levantaron la voz para denunciar que sufren por la falta de agua desde hace más de un año, y pocas veces al día tienen acceso al vital líquido para sus necesidades diarias.

En un recorrido realizado por este medio de comunicación en el citado sector, ayer por la tarde, nos entrevistamos con la señora Juana García Reyes, quien mostró su preocupación, pues la escasez de agua les hace la vida cada vez más complicada.

Explicó que los vecinos ya se han acercado a la Comisión Municipal de Agua Potable, pero la explicación que recibieron es simple… No hay líquido en los mantos acuíferos y el organismo tampoco ha mandado las pipas para ayudarlos. “Las pipas de la COMAPA solo vinieron una vez, pero ya no volvieron porque dicen que se acabó el agua”, lamentó.

Piperos hacen su agosto

Mientras esta situación priva en la sierra de Victoria, choferes de pipas particulares han encontrado la manera de lucrar con la necesidad de las familias con sed y es que, según vecinos del sector poniente de la ciudad,  comprar el agua encarecida ha afectado sus escasos ingresos económicos.

“Antes pagábamos 45 pesos mensuales a la COMAPA por el agua, ahora un tambo nos cuesta 35 pesos y nos dura menos de un día, así que pagamos el agua o comemos”.

La ayuda no llega a zonas afectadas

Hace unos días la Secretaría de Desarrollo Social Federal, anunció un ambicioso programa de apoyo a las zonas afectadas por esta situación en Victoria, mediante el cual, solo 8 mil familias de las 17 mil que padecen la escasez de agua, recibirán tinacos para almacenar el vital liquido. Además la CEAT en conjunto con la COMAPA, aseguraron mandarían camiones a repartir agua en los hogares.

Sin embargo a decir de Rosa María López, nadie se ha presentado a ayudarlos, por lo que elevó la suplica para que sus necesidades sean atendidas; pese a su desesperación, dijo aún mantiene la esperanza de que las autoridades encuentren la manera de ayudarlos.  “Dicen que los tinacos van a costar entre 250 y 300 pesos, pero aún no llegan”.

Municipio desconoce cuándo se entregarán tinacos

En respuesta a esta situación, el Secretario del Ayuntamiento de Victoria, Rafael Rodríguez Salazar, desconoció los detalles de la entrega de tinacos a las familias con problemas de abasto de agua, y mencionó que los datos técnicos son operados por la SEDESOL Federal.

“Si existe la intensión de hacer esa entrega, pero no sabemos cuándo, ni cuantos serán los insumos entregados aquí en el municipio”, indicó tras señalar que el apoyo sería enfocado a las colonias asentadas en la sierra madre, que son las más afectadas.

“También llegado el momento se invitará a la gente a adquirir un tinaco, para que guarde agua, ya que se avecina una temporada de estiaje muy dura y vale más estar prevenidos”, puntualizó.

Cabe destacar que la administración municipal, ha insistido en que la problemática solo puede ser resuelta con una temporada de lluvias abundantes, de esas que no se presentan desde hace tres años; por ello, los trabajos para sacar agua del subsuelo continúan, ya que la principal fuente de abastecimiento, que es el manantial natural “La Peñita” se está secando.

En su momento personal técnico de la COMAPA, destacó que dicha fuente de abastecimiento registra una afluencia de 96 litros por segundo, la cifra más baja en la historia; además 6 pozos se agotaron agudizando el problema y obligando a las autoridades a seguir buscando agua.

En su oportunidad el Alcalde de Victoria, Miguel González Salum, refirió que desde el año pasado se han invertido 7 millones de pesos en la búsqueda de pozos y reparación de la red de agua potable, pero los esfuerzos a la fecha han sido en vano, ya que actualmente, cerca de 107 mil tomas de agua son afectadas por el estiaje.