Por Alejandro Echartea

Ciudad Victoria, Tamaulipas.-Este primer domingo de abril en la mayor parte del territorio nacional se adelantó el reloj una hora con motivo del Cambio de Horario de Verano lo cual nos dará un día de 23 horas, medida que se viene tomando desde 1996 a iniciativa del gobierno del presidente Ernesto Zedillo Ponce de León y que tiene como objetivo “ahorrar energía eléctrica aprovechando mejor el tiempo de luz solar durante el transcurso del día”.

Sin embargo, en un rápido sondeo de opinión entre los victorenses estos manifiestan que a 18 años de iniciada esta medida siguen sin acostumbrarse a estos ‘drásticos’ cambios de horario, “se batalla los primeros días, luego se va acoplando la gente, este, y pues sí ya lo aceptamos, ya lo impusieron ellos –el gobierno- y qué más yo pienso que este horario no trae ningún beneficio respecto a la luz, es lo mismo”, esto lo consideró el señor Martiniano Martínez Rodríguez quien se desenvuelve como bolero en la plaza del 8 Hidalgo.

“Toda la gente con que yo he platicado me ha dicho que ya nos impusimos a este horario –el de verano-, que está mejor, ora sí que ya no queremos el pasado porque como que rinde más el día”, consideró.

 

Cuál ahorro, el recibo llega igual…

Por otro lado el jubilado Fernando Méndez mencionó que dichos cambios de horario –el de verano y el de invierno- causan estrés psicológico cada que estos se implementan, “uno está acostumbrado a levantarse a cierta hora y luego de repente, como ahorita, yo creí que eran las siete y eran las ocho y pues ya no fui a la misa”.

El jubilado descartó que con dichas medidas se consiga algún beneficio ya que por su cuenta el recibo de electricidad le sigue llegando igual, “dicen que se ahorra mucho dinero, yo no veo resultados, a mí los recibos de la luz me llegan igual, puro cuento del gobierno”, finalmente dijo que comparará en el próximo recibo de electricidad si es cierto que se obtienen ahorros con este cambio de horario pero lo descartó de antemano.

“El beneficio que dicen que obtiene uno en realidad no se ve, sigue siendo muy caro”, coincidió el empleado y padre de familia Jesús Hernández y agregó que se debe de “conservar lo que es natural, lo que la naturaleza nos dio hay que respetarlo, así de sencillo, no añadir ni quitar más que lo que está establecido desde hace mucho, según que el ahorro de luz no lo vemos reflejado, el recibo no baja”.

El señor Héctor Lavín de manera breve expuso que con el Cambio de Horario no se obtiene ningún beneficio, “el cambio de horario es algo que a nosotros nos desconcentra, el gobierno dice que es para que ahorremos energía pero aun así todo sigue igual, tiene los mismos hábitos, en general no mejora nada, al contrario a ti te hace que descanses menos, que trabajes más”.

“Es lo mismo, nada más que nos vamos a levantar una hora antes, está mejor el otro horario porque estaba un poco más clara la mañana y beneficia a los que estudian”, convino Juan Ignacio, comerciante de la plaza Juárez.

No se acostumbran al cambio

La ama de casa y profesionista Perla Castañón apuntó que para su familia ya es una tradición adelantar el reloj una hora la noche del sábado para estar listos para el cambio de horario, “lo hacemos para poder llegar a tiempo el domingo a las actividades que tenemos”, no obstante mencionó que en cuanto a ahorros de electricidad no ve diferencia, “el mismo tiempo que utilizamos la luz lo que ahorramos en la mañana lo estamos usando en la noche”.

En este sentido la señora Dora Hernández aceptó que a 18 años de iniciada esta medida sigue complicándose el ajustarse al Cambio de Horario, “a veces todavía se nos olvida, como que nos falta todavía acostumbrarnos, pasan como seis meses y batallamos para recordar que tenemos que adelantar en este caso”.

El reloj se atrasará nuevamente una hora el último domingo del mes de octubre, los municipios fronterizos por su parte tienen un cambio de horario diferenciado al del resto del país ya que lo realizan cada segundo domingo del mes de marzo así como el primer domingo de noviembre.

ejb