El Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA) a comida rápida afectará a la clase trabajadora, que según Luis Apperti Llovet es la que consume ese tipo de productos.

“Hay gente que no tiene oportunidad de ir a comer a casa y tiene que hacer uso del sándwich, hot dog y tacos, y eso llegará a un 16 por ciento que indudablemente perjudicará”, insistió el presidente del Consejo de Instituciones Empresariales del Sur de Tamaulipas (CIEST).

Sostuvo que desde la aprobación de la reforma Fiscal, “sigue habiendo muchos pendientes, pues se tuvo un gran parche que ahora lo están llenando con muchos parchecitos y que ha pegado directamente a las pequeñas y medianas empresas, y el sector restaurantero no ha sido la excepción, pues con los nuevos impuestos se ha perjudicado al consumo sobre todo en lo que se refiere a la deducibilidad”.

El empresario tampiqueño dijo que incrementar el IVA a alimentos es meramente recaudatorio, “pero lo triste es que este golpe del incremento va enfocado a la clase trabajadora.”

Asimismo, refirió que el riesgo que corren las tiendas de autoservicio o de conveniencia al trasladar el costo al producto es que los consumidores busquen opciones más económicas en otros lugares, fomentando los negocios o changarros que no pagan impuestos.

“Es más fácil no cumplir que cumplir, en pocas palabras, le damos competitividad a esa persona y se estimula la competencia desleal”, concluyó.