Por: Eduardo Castillo Mtz.

En un capítulo más de la novela que ha dado cuenta de “los supuestos hackers”, que vendían calificaciones a través del sistema informático del Instituto Tecnológico de Ciudad Victoria, este día, uno de los jóvenes inculpados por la administración del plantel, recibió la notificación de la suspensión de la expulsión que ordenó un juez federal.

Y es que “Juan N.” como llamaremos al denunciante por cuestiones de seguridad de su persona, dijo que luego de la notificación de su expulsión por parte de las autoridades de la institución educativa, decidió en compañía de su familia interponer un recurso de amparo ante un juez federal con sede en esta ciudad.

Tal y como varios de los estudiantes que fueron relacionaron con los hechos, “Juan N.” le dio seguimiento a su petición, pues consideró injusta la determinación que tomó la administración que encabeza el Director Fidel Aguillón.

En el oficio legal se puede leer lo siguiente, “con fundamento en los numerales 128 y 138 de la Ley de Amparo, se concede la suspensión provisional en contra de los efectos y consecuencias derivadas de la orden de suspensión, hasta en tanto se resuelva sobre la suspensión definitiva, para que el quejo siga asistiendo a clases, participe en ellas, presente sus exámenes correspondientes a cada asignatura, se le califique y en su caso pueda acceder a grados ulteriores, y en general goce de todas y cada una de las prerrogativas que le da su derecho fundamental a la educación”.