CIUDAD VICTORIA.-Obviar las consecuencias jurídico penales que puede traer para aquellos menores que cometan acoso escolar o bullying, podría estar ocasionando que se relaje la preocupación por combatir esta conducta pues incluso se evidencia que la urgencia de aplicar estrategias que la desalienten, no lleva la celeridad con que se abordó en su momento.

Al respecto psicóloga clínica Gabriela Solís Segovia consideró que hace falta que se refuerce la concientización principalmente de parte de los maestros a los alumnos, sobre la forma en que ha cambiado la legislación con respecto a este fenómeno.

“Para dar seguimiento real y evitar que estos casos de acoso escolar se incrementen, padres y maestros deben crear un vínculo más fuerte porque ya no son sólo los pleitos comunes, además con expulsar al alumno que acosa no se gana nada”, señaló.

Solís Segovia añadió que una vez que se legisló sobre el bullying y que ahora quien lo comete es objeto de una sanción jurídica, que amerita una pena, se deben utilizar estos argumentos para desalentar esa conducta entre los menores.

“Aquí es donde los maestros deben concientizar a los alumnos que quien cometa bullying va a ameritar una sanción ya no escolar, sino jurídico penal, donde la misma escuela no meterá las manos en su defensa”, apuntó.

La especialista en el tema agregó que el bullying o acoso escolar debe ser tratado por un equipo multidisciplinario donde intervengan psicólogos, abogados y trabajadores sociales.

“Pues hay que estar conscientes de que tras la muerte de este menor los causantes no sólo requieren terapia, porque no es posible que sólo se hable de eso cuando está de por medio la vida de un ser humano, porque al victimario la estigmatización no se la va a quitar nadie ni el sentimiento de culpa nadie se lo podrá curar”, puntualizó.