Por: Alejandro Echartea

Tarde calurosa de casi 40 grados en la terminal de microbuses Ruta 4 de la colonia Álvaro Obregón. Gracias a la altura de este lugar enclavado en las faldas de la Sierra Madre oriental se puede observar gran parte de la ciudad así como el ir y venir de los automóviles y del tren de las 16:30 horas, con su característico sonido con bastante nitidez.

Los operadores de los micros bajan pesadamente de sus unidades, para esta hora han realizado ya cinco de las siete vueltas que hacen al día, un solo recorrido tiene casi dos horas ida y vuelta partiendo de este punto pasando por la colonia Altavista, Cuauhtémoc, América de Juárez, Las Flores, 7 de Noviembre, el centro por el bulevar Praxedis Balboa hasta la Torre de Cristal para tomar hacia la Central de Autobuses y las colonias Revolución Verde y López Mateos para retornar casi por la misma ruta.

“Ahorita lo que más nos afecta es el calor porque se sobrecalienta la máquina y a veces hay que levantarles el cofre para que se enfríen para poder llegar hasta acá”, indica el chofer de la unidad 120, Hugo Alberto García Reyes, luego de descansar unos momentos y rehidratarse antes de reiniciar su jornada, ¿y a ustedes cómo les afectan estos calorones?, le pregunto: “pues igual, llegamos todos cansados y lo único que queremos es reponer líquidos”, comenta.

Desde el año 2003 Hugo Alberto ha laborado en el transporte público, eventualmente en las rutas 2 y 3 (Naco X 28 y Coca-Cola respectivamente), no obstante la mayor parte de estos diez años los ha trabajado en la Ruta 4, “a veces cuando uno levanta el cofre de la unidad para que se refresque todo el calor se mete al micro y pues eso molesta a la gente”.

El chofer pidió a los pasajeros que cuando esto suceda los entiendan ya que lo único que quieren es llegar sanos y salvos a la terminal de la ruta, “que comprendan que uno anda todo el día tras el volante… que tengan un poquito de compasión de nosotros”.

En esta ruta el horario de entrada es a las 6:00am, hora a la que se realiza el sorteo para asignar el rol de recorridos durante el resto del día, sin embargo a más temprana hora hay tres corridas de guardia que son a las 5:40 horas, otra a las 5:50 y la última a las 6 horas; a partir de este momento se regulan las corridas a cada 7 minutos hasta las 21:30 de la noche que es cuando sale la última unidad a realizar su recorrido.

“Aquí venimos llegando como a las 11… 11:30 de la noche porque todavía para esa hora hay gente que va saliendo del trabajo, de allá del centro, o de la escuela y las maquiladoras y ocupan transporte para venir hasta acá”.

El problema con las credenciales

Un factor más de desgaste para los trabajadores es la proliferación de las credenciales de ‘estudiante’ ya que estas representan una merma para sus utilidades, ya que aprovechándose de la prisa con que siempre circulan los micros algunos pasajeros se hacen pasar como estudiantes para no pagar la cuota de adulto. “Deberían de regular eso porque ahora cualquiera te saca una credencial y se hacen pasar por estudiante, a veces son credenciales del trabajo o que no te dejan ver la foto para ver si de verdad le corresponde”.

Durante el tiempo de espera en esta terminal tres unidades llegaron casi juntas, el motivo fue un accidente entre otras dos unidades de distintas rutas en el bulevar Praxedis Balboa que retrasó el tráfico desde el Cinco hasta casi llegar a la Torre de Cristal. “Esos accidentes nos afectan bastante a nosotros porque por cada minuto que te atrasas a llegar al punto de checado te descuentan 20 pesos y así no costea”, finaliza mientras termina su raspado de limón antes de volver a abordar su unidad.

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