Entre 150 y 200 comercios de la capital de Tamaulipas están en riesgo de cerrar sus puertas debido a las nuevas disposiciones fiscales que establecen, entre otras cuestiones, la facturación electrónica.

La presidenta de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Victoria, Elba Benavides Treviño advirtió que la facturación electrónica implica gastos extras para los comerciantes, por lo que esta nueva carga fiscal prácticamente los obligará a bajar las cortinas de sus negocios.

“Mientras se adaptan y ven cómo sopesar las nuevas obligaciones fiscales, preferirán mejor cerrarlos, porque además no tienen el dinero para el sistema que vale entre 12 a 15 mil pesos.”

De hecho, entre los socios de la Canaco hay desinformación en torno a esta medida de la Secretaría de Hacienda, en la que quienes estaban dentro del Régimen de Pequeños Contribuyentes deberán entrar al Régimen de Incorporación.

Entrevistada en el patio central del Palacio de Gobierno, refirió que el 60 por ciento de los socios de la Canaco están batallando para ingresar a la página del SAT, porque está saturada, por lo que consideró que no podrá cubrir las necesidades de todas las empresas.

Dijo que el personal del Servicio de Administración Tributaria (SAT) no explica a detalle en qué consiste la nueva facturación, “cuando hay gente que ni siquiera sabe prender una computadora, otros no tienen computadora y nunca han utilizado un equipo de cómputo, otros de plano no saben en qué consiste este esquema”.

Considero que los tres meses de prórroga que otorga el SAT son insuficientes y se requiere de por lo menos tres meses más, porque las nuevas disposiciones estuvieron muy apresuradas.

Benavides Treviño consideró al nuevo Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) como malo, porque en realidad hay negociantes que no tienen los recursos económicos para comprar una computadora y muchos “Repecos” van a necesitar pedir préstamos para instalar el servicio o “muchos de plano van a cerrar, porque están batallando para adherirse al RIF”.