Por: Alejandro Echartea

 

En una tarde inusualmente calurosa del mes de enero en un oculto paraje al oriente de la ciudad y a unos cientos de metros de la Torre Bicentenario se encuentra la terminal de la ruta 13 de la Tamatán-Satélite lugar donde Luis, chofer de la unidad 290, llega fatigado y sediento del recorrido de cerca de dos horas que va de extremo a extremo de la ciudad.

Luego de tres años trabajando en el transporte público Luis recuerda que su llegada a este oficio coincidió casi con el mismo año en que se autorizó el anterior aumento al pasaje en el 2010, “fue cuando subió a 6.50 pesos, antes estaba a 5.50 y lo subieron un peso”, recuerda que en esta ocasión la gente se mostró más molesta por el inesperado aumento, “te hacían caras, sí, hacían caras al momento que te pagaban”.

El joven chofer coincidió con el sentir popular ya que entiende que pagar 1.50 pesos más de la noche a la mañana es un gasto fuerte e inesperado y es que hay personas que al día tienen que utilizar hasta 4 micros para ir y venir de su trabajo, no obstante, explicó que ya era necesario que ellos también –los trabajadores del transporte- recibieran un aumento ya que es mucho el trabajo que se hace para lo que se obtiene, “es en lo que ellos también no se fijan también”.

Resaltó que el incremento sí le ayudó económicamente ya que él trabaja a renta, no obstante, mencionó que algunos otros trabajadores de esa ruta trabajan a porcentaje y a sueldo fijo por lo que ni pierden ni ganan de seguir con la anterior tarifa, “pero pues eso apenas ellos que se lo digan”, agregó.

En promedio un trabajador de esta ruta trabaja alrededor de 13 horas al día y es que la hora de llegada a esa terminal es a las 6:50 de la mañana y el último micro en regresares a las 10:20 de la noche desde el extremo oriente de la ciudad al extremo poniente, desde el libramiento Naciones Unidas a 300 metros del Hospital Regional de Altas Especialidades y de la Torre Bicentenario hasta la compuerta en la colonia Luis Echeverría y Tamatán.

Sobre el plazo que puso la subdirección del Transporte Público en el Estado de cuatro años para que se modernice todo el sistema de transporte indicó no tener elementos para dar una opinión sobre esto y apuntó que solo los concesionarios podrían determinar qué tan factible es esto, “eso quién sabe, ahí no puedo opinar nada eso ya es cuestión de los concesionarios”.

Indicó que este aumento puede ser una solución temporal y es que resaltó que al mismo tiempo que subió el pasaje suben los precios de las refacciones y de los combustibles, “es que como sube el pasaje suben los fierros, suben las refacciones, sube todo y es lo mismo, sube el gas”.

Sobre la marcha de protesta encabezada por el Partido del Trabajo el día de ayer en esta ciudad en la que se demandaba dar marcha atrás al aumento de las tarifas del transporte público y ‘estatizar’ el servicio, es decir, retirar las concesiones a los actuales propietarios para que sea el Estado quién administre este servicio –como apunta la ley, citan los petistas- el trabajador del transporte se mostró inconforme con esta iniciativa.

“Si lo maneja gobierno va a traer puros choferes de su conveniencia, no nos va a dejar a nosotros”, opinó que no está de acuerdo con que el Estado sea quién administre el servicio de Transporte Público ya que de esta manera muchos de los choferes de las rutas de la localidad perderían su empleo, “es que el gobierno sale con sus cosas más a su favor que a la favor de uno”, finalizó.