Por: Eduardo Castillo Mtz.

“La superficie productiva del mundo es de un 36%, digamos que si el mundo es una manzana, la cáscara de la manzana es lo que está alimentando actualmente a la población del orbe”, aseguró el Dr. Jorge Luis García Rodríguez, tras subrayar que existe un serio problema en deforestación de suelos en nuestro país.

De visita en Ciudad Victoria, el Subgerente de Inventario y Monitoreo de Suelos Forestales de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), dijo que otro dato relevante es que, el paso del hombre ha dejado un  65% del territorio nacional con problemas de deforestación.

“País tiene 65% de degradación de suelos en diferentes niveles… De los cuales predomina la erosión eólica, tú sabes que somos un país semiárido… Entonces al ser semiseco hay erosión por el viento y también tenemos erosión hídrica…”, indicó.

Refirió que Tamaulipas supera el índice de la media nacional con un 75% de degradación de suelos, “en la zona norte porque es muy seca y en la zona centro por la erosión hídrica en los terrenos semiáridos… En el altiplano el problema es por el pastoreo excesivo, además de ser una zona árida”.

De este modo, Jorge Luis García Rodríguez, destacó la necesidad de aumentar la conciencia social sobre la importancia y valor de los suelos, sosteniendo que  el tema debe ser fortalecido desde las instituciones públicas del país y además, requiere la atención de profesores e investigadores universitarios, para contrarrestar los efectos que podrían acarrear serias problemáticas a la postre.

“Además los procesos de compactación y de deterioro de la estructura interna del suelo, como degradación física, compactación, sellamientos, son procesos que degradan el suelos, pero también están los factores químicos como la degradación química, que tiene que ver con la contaminación por hidrocarburos, pesticidas, fertilizantes, entre otras”, asentó.

Sostuvo que la CONAFOR se enfoca en la conservación de suelos en terrenos forestales, “realizamos más de 30 técnicas de conservación de suelo y agua para aumentar la sobrevivencia de las plantas que reforestamos”.

Explicó que entre las técnicas destaca la estabilización de las laderas, que están en las faldas de montañas o lomas, donde hay vegetación… “Trabajamos mucho con barreras de diferentes materiales y son muy sencillas, los pobladores de las zonas también nos ayudan y suelen aprenderlas”.

“Falta conciencia de la problemática entre la población, hemos oído que hablan de fauna, de agua, de vegetación, pero de suelos no, y los suelos son la base de la producción de alimentos por ejemplo, si no hay suelos la humedad se evapora… No crecen la vegetación si no hay buenos suelos y sigue la cadena de afectaciones”, concluyó.