Por: Eduardo Castillo Mtz.

 

Ante el creciente problema que representan las denominadas “extorsiones telefónicas y los secuestros psicológicos”, la Policía Federal Preventiva en la entidad, aseguró “es necesario que la sociedad adquiera una cultura de auto cuidado”.

Entrevistado el medio día de ayer, en el centro universitario Victoria de la UAT, el Subinspector de la Policía Federal Preventiva División Caminos, Rafael Estudillo León, dijo que cada vez son más los casos de ambos delitos en la entidad, por lo cual, se hace necesario promover entre la población una nueva cultura de seguridad.

Sostuvo que además, el ciudadano debe denunciar los hechos, para que las autoridades localicen al infractor y se hagan las pesquisas de ley, toda vez que existe toda una infraestructura policial para resolver los casos.

“Estos delitos no se denuncian, por eso es importante, insistir en la cultura de la denuncia; la información es confidencial y llega a nuestras instalaciones en la Ciudad de México”, indicó.

Comentó que los jóvenes deben ser los multiplicadores de este tipo de información, que es de suma importancia para prevenir delitos de tipo común, que se dan debido a la descomposición social, misma que se refleja en el comportamiento agresivo de algunos ciudadanos.

“Actualmente este tipo de delitos ha ido evolucionando y de tal modo, nosotros como sociedad también debemos cambiar nuestra manera de cuidarnos y evitar caer en delitos tales como: las extorsiones telefónicas o los secuestros psicológicos”, indicó.

Refirió que en Tamaulipas existe un grave problema en este sentido, mismo que no es nuevo, ya que data de hace muchos años, por lo cual, es necesario promover valores como la tolerancia y el respeto a todos los ciudadanos. “Valores que han dejado de inculcarse en el seno familiar”.

 

¿Cómo actúan los delincuentes?

“Ellos realizan llamadas al azar, normalmente a teléfonos celulares, para establecer contacto con la victima e iniciar la extorsión; le dicen a la persona que deben seguir las instrucciones o atentaran contra su integridad física y la de su familia; esto no es real… Hay casos en que son los niños, quienes dan la información, de ahí la importancia de evitar que menores de edad tengan acceso a esta tecnología”, respondió.

Explicó que también hay situaciones, en las que los delincuentes, llaman diciendo que la persona se ganó un premio, pero a cambio tiene que depositar cierto número de fichas a un número celular. “Y seguimos cayendo”.

 

Y detalla:

“Cuando se engancha la llamada, los sacan de su hogar o trabajo y los aíslan en un hotel, para posteriormente, hacer la negociación con la familia, cuya desesperación es mucha porque incomunican a la victima; casi siempre usan teléfonos de la compañía Movistar”.

“La víctima en ningún momento es abordada o amagada, es solo psicológico; ¡imaginen la cantidad de gente deberían tener los delincuentes para cumplir sus amenazas! Si en un solo día hay más de 10 reportes de este tipo de hechos, en realidad no es verdad que puedan hacernos daño, solo juegan con el miedo, es decir, ¡es psicológico!”.

 

¿Qué hacer en caso de extorsión?

“Las recomendaciones son: escuchar y colgar, no dar dato alguno y repórtalo a las autoridades; el número de nosotros es el 088, la llamada es directa a la Ciudad de México; también es recomendable no dar nuestro numero de celular personas desconocidas”.

“Repito el factor que está a favor de los delincuentes es el miedo, manteniendo la calma no les va pasar nada, pero además, es muy importante que se denuncien los hechos, porque si nos pasa y no denunciamos, va seguir sucediendo”, puntualizó.

 

Victoria encabeza las cifras de extorsiones: PGJE.

Según datos de la Procuraduría General de Justicia del Estado, en Tamaulipas, solo en el 2012 fueron decepcionadas casi 1 mil denuncias por el delito de extorsión telefónica, y para los primeros meses de este año, el índice mostraba ya más de 80 quejas por la misma causa.

Entre las cifras se destaca a la capital del estado, como el municipio que más aqueja esta situación, llevándose el nada honroso primer lugar en este delito, con más de 90% de las denuncias.